SOCIEDAD TEOSOFICA
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H. P. BLAVASTSKY
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EL CARACTER ESOTERICO DE LOS EVANGELIOS
PREFACIO
La tarea que Madame Blavatsky se fijo en el primer Prefacio de "Isis sin Velo" fue,"ayudar al estudiante a captar los principios vitales que descansan en log sistemas filosoficos de la antiguedad". Sin embargo, esta se revelo particularmente dificil cuando tuvo que considerar al hombre que el mundo occidental conocio como Jesus, el Cristo. De los escritos de H.P .B. se percibe claramente, que ningun personaje historico ha sido mas erroneamente comprendido. A fin de revelar la verdadera naturaleza y enseanza de Jesus y sin mostrar, al mismo tiempo "ninguna piedad por el error profundamente radicado, ni reverencia por la autoridad usurpada," se necesitaban las mas sutiles distinciones entre la critica historica y filosofica: ademas apreciacion y explicacion de un individuo cuyas elevadas intenciones, lo colocaron entre los grandes e ilustres servidores de la humanidad.
H.P.B. en el prefacio del segundo volumen de "Isis sin Velo" escribio: Si fuera posible mantendriamos esta obra fuera del alcance de muchos cristianos, ya que el leerla no los beneficiara y ademas no fue escrita para ellos. Estamos aludiendo a aquellos cuya fe en sus iglesias es pura y sincera y a aquellos cuya vida sin pecados reflejan el glorioso ejemplo de la existencia del Profeta de Nazareth, por cuya boca el espiritu de la verdad hablo de manera estentorea a la humanidad [...] Su caridad y su fe simple e infantil en la infalibilidad de su Biblia, sus dogmas y su clero, despiertan completamente todas las virtudes que residen en nuestra naturaleza comun. Hemos conocido personalmente esta clase de sacerdotes y prelados temerosos de Dios y siempre eludimos debatir con ellos, para no lastimar sus sentimientos. Al mismo tiempo, no tenemos ninguna intencion de sustraer la ciega confianza de un laico, si esta es la unica cosa capaz de hacerle vivir una vida sagrada y tener una muerte serena.
Esta era su actitud hacia una de las corrientes de influencia de la fe cristiana. Sin embargo, existian otras influencias, menos benignas, a las cuales la mision y el proposito de H.P.B. se dirigian necesariamente. Estas procedian de la "degradacion de las enseanzas puras de Jesus en perniciosos sistemas eclesiasticos."Corrupciones que "son nocivas a la fe del humano hacia su inmortalidad y su Dios, corroyendo cada freno moral."
"Lucifer," La revista mensual que H.P.B. establecio en Inglaterra en 1887, fue constantemente el vehiculo de analisis de las distorsiones de la cristiandad eclesiastica.
A menudo, "Lucifer" acogia. en sus paginas, una critica inexorable hacia las doctrinas, las practicas y la aseveraciones de la iglesia ortodoxa. El editorial del primer numero de "Lucifer" titulado "Que encierra un nombre?" se dirigio al corazon de una inversion cristiana de la verdad filosofica, mostrando que identificar a "Lucifer," la Estrella matutina dispensadora de luz, con Satan, fue la calumnia teologica mas obscura. Ella indico que Lucifer representaba la declaracion de ."libre albedrio y pensamiento independiente," sin el cual los seres humanos no serian diferentes de las insensibles bestias salvajes. Segun afirma este editorial, el nombre Lucifer "es tipico del espiritu divino que se sacrifica por la humanidad."
La revista de H.P.B. acogio el inconfundible reto expresado en el articulo: Saludos de Lucifer al arzobispo de Canterberry." En el cual leemos:
Con frecuencia, ya sea aquellos dispuestos a abolir el cristianismo o aquellos inclinados a reformarlo, han comparado las enseanzas de Jesus con las doctrinas de las iglesias, empleando gran erudicion y perspicacia critica. El resultado total de dichas compasiones como su Gracia debe estar consciente, demuestra que casi en cada punta, las doctrinas de las iglesias y las practicas de los cristianos, son directamente antiteticas con las enseanzas de Jesus.
Cuales eran estas enseanzas y quien era Jesus? El articulo que presentamos aqui:" El Caracter Esoterico de log Evangelios," contiene la sustancia a respuestas basicas a dichas preguntas. Se publico en tres partes en el primer volumen de la revista "Lucifer" empezando con el tercer numero de Noviembre de 1887. Esta discusion iluminadora sobre el significado del "Cristo" caido en el olvido, es tan recondita en su erudicion como es profunda en su filosofia conteniendo tambien varios parrafos profeticos que se pueden encontrar en los escritos de Madame Blavatsky. La quinta nota por ejemplo, generaliza experiencias que ahora se conocen y se admiten ampliamente, poniendolas en el contexto de la interpretacion oculta de la ley de los ciclos. Luego, al final de la segunda parte, una afirmacion relacionada, alude al caracter de amplio alcance de la crisis historica del siglo veinte, anunciando, al menos, la libertad del karma de la enseanza Judeo-Cristiana a traves del reconocimiento de leyes eternas y universales de desarrollo humano. Jesus trato de impartir las enseanzas sobre estas leyes que en su epoca solo un exiguo numero entendio, mientras que, sus mas recientes devotos las desconocian,
El siguiente parrafo, extraido de la tercera parte del articulo muestra explicitamente, la clara percepcion y las intenciones restauradoras de Madame Blavatsky:
La creencia en una interpretacion literal de la Biblia y en un Cristo de carne, no duraran mas que un cuarto de siglo. Las iglesias deberan abandonar sus apreciados dogmas o el siglo veinte presenciara la caida y la ruina de todo el cristianismo, incluyendo tambien la creencia en un Christos como espiritu puro. Actualmente, el mero nombre se ha convertido en algo detestable y el cristianismo teologico debe desaparecer sin que nunca resucite en su forma presente. Esta seria, esencialmente, la solucion mas feliz si no se implicara ningun peligro por la reaccion natural que seguramente seguira. El materialismo burdo sera la consecuencia y el colorario de siglos de fe ciega, a menos que otros ideales inexpugnables, porque universales y elaborados en la roca de las verdades eternas, en lugar de las arenas movedizas de la imaginacion humana, reemplacen la perdida de los antiguos ideales. Al final, la pura inmaterialidad debe sustituir al terrible antropomorfismo de esos ideales, en las concepciones de nuestros modernos dogmatistas.
Estas palabras de H.P.B., escritas en los ultimos aos del siglo diecinueve, resultan ser una prediccion y una promesa para aquellos que han sobrevivido el impacto de dos guerras mundiales, han escuchado las constantes hipocresias de los moralistas convencionales y presenciado la frenetica actitud iconoclasta de los teologos propensos a decir:"es la muerte de Dios." Anticipan cambios ahora manifiestos, mientras la promesa se fortalece asociandola con una exacta prevision. Los lectores podran tener una mejor idea del significado de la expresion ideales "inexpugnables" una vez completado el estudio de este articulo.
CARCTER ESOTRICO DE LOS EVANGELIOS
I
Dinos cundo ocurrir esto, y cul ser la seal de tu presencia y de la
consumacin de los tiempos?1, preguntaron los discpulos del Maestro en el
monte de los Olivos.
La respuesta2 que dio el Hombre de los Sufrimientos el Chrstos en sus
pruebas, y tambin en su camino al triunfo como Christos o Cristo3, es proftica y muy
sugestiva.
Desde luego, es una advertencia. La respuesta ser citada por completo. Jess les
dijo:
Mirad que nadie os engae. Porque vendrn muchos en mi nombre diciendo: Yo soy el
Cristo, y engaarn a muchos. Y oiris hablar de guerras mas an no es el fin. Porque se
levantar nacin contra nacin y reino contra reino, y habr hambre, pestilencias y
terremotos en diversos lugares. Pero todas estas cosas son el principio de los dolores Y
muchos falsos profetas se levantarn y engaarn a muchos Y entonces vendr el fin
Cuando veis la abominable desolacin anunciada por Daniel Entonces, si alguno os
dijere: He aqu el Cristo, o all, no lo creis... Si os dijeren: He aqu, en el desierto est, no
salgis. He aqu, en los aposentos, no le creis. Porque como el cometa luminoso que sale
del Oriente y se ve lucir hasta el Occidente, as tambin ser la presencia del Hijo del
Hombre
Dos cosas son evidentes para todos en los pasajes que preceden, cuando se corrige la
falsa traduccin del texto revisado. Primero, la venida de Cristo significa la presencia
del Christos en un mundo regenerado, y de ninguna manera la venida real de Cristo
Jess en un cuerpo. Segundo, este Cristo no se ha de buscar en el desierto, ni en los
aposentos, ni en el santuario de ningn templo o iglesia construida por el hombre, pues
Christos el verdadero Salvador esotrico no es un hombre, sino el Principio Divino en
todo ser humano.
Quien se esfuerza por resucitar al Espritu crucificado dentro de s mismo Por sus
propias pasiones terrenales y enterrado en el sepulcro de su naturaleza carnal; quien
tiene la fuerza de apartar la piedra de materia de la puerta de su propio santuario
interior, tiene en s mismo al Cristo resucitado 4. El Hijo del Hombre no es hijo de la
sierva la carne, sino en verdad de la mujer libre, el Espritu 5, hijo de las acciones del
hombre y fruto de su propio trabajo espiritual.
Por otra parte, en ninguna poca desde el principio de la Era cristiana se han podido
encontrar las seales precursoras descritas por San Mateo tan grficamente o con tanta
nitidez, como se descubren en nuestros tiempos. Cundo se han alzado las naciones
unas contra otras ms que ahora? Cundo ha sido ms cruda el hambre otro nombre
para designar la miseria y las multitudes hambrientas del proletariado o ms
frecuentes y extensos los terremotos que en los ltimos aos? Cundo han coincidido
tantas calamidades simultneamente?
Los milenaristas y los adventistas de fe robusta pueden seguir diciendo de nuevo que
est prxima la venida de Cristo encarnado y seguir preparndose para el fin del
mundo. Los filsofos al menos algunos de ellos que entienden el significado oculto
de los universalmente esperados Avatras 6, Mesas, Sosioshes 7 y Cristos, saben que
no es el fin del mundo, sino la consumacin de la Era, es decir, un nuevo fin de ciclo,
como lo es el que ahora se aproxima8. Si nuestros lectores han olvidado los prrafos
finales de nuestro artculo Indicios de cmo Cambian los Tiempos, recomendamos que
se lea de nuevo para poder entender el significado de este ciclo particular.
Repetidas veces el aviso referente a los falsos Cristos y profetas que han de engaar
a los hombres, ha sido mal interpretado por los cristianos caritativos, los adoradores de
la letra muerta de sus escrituras, aplicndolo generalmente a los msticos, y muy
especialmente a los filsofos esoteristas. El reciente trabajo de Pember, Earth's Earliest
Ages, es una prueba de ello. Sin embargo, parece muy evidente que las palabras del
Evangelio de San Mateo y otros, difcilmente se pueden aplicar a los verdaderos
filsofos, pues nunca se les oy decir: Cristo est aqu o Cristo est all, en el desierto o
en la ciudad, y menos an en los aposentos, detrs del altar de cualquier iglesia
moderna. Hayan nacido cristianos o paganos, rehsan materializar, y de ese modo
degradar, aquello que es el ideal ms puro y ms grande, el smbolo de los smbolos: el
Divino Espritu inmortal en el hombre, ya se le llame Horus, Krishna, Buddha o Cristo.
Ninguno de ellos ha dicho jams yo soy el Cristo; porque los que han nacido en
Occidente se sienten tan solo Chrstianos 9, por ms que se esfuercen en llegar a ser
Christianos en espritu.
Las palabras de Jess anteriormente citadas se aplican con gran exactitud y fuerza a
aquellos que, en su presuncin y orgullo colosal, rehsan alcanzar el derecho a
semejante nombre, pues para eso deben llevar la vida de Chrstos 10; a aquellos que se
proclaman arrogantemente cristianos (glorificados, ungidos) por la sola virtud del
bautismo que reciben cuando no tienen ms que unos cuantos das de edad. Acaso
puede todo aquel que ve los numerosos falsos profetas y seudoapstoles (de Cristo)
que ahora vagan por el mundo, dudar del conocimiento proftico de quien pronunci
este notable aviso?
Estos han dividido la divina Verdad Una en fragmentos, y roto slo en el mbito de
los protestantes la roca de la Eterna Verdad en trescientos cincuenta y tantos pedazos,
que equivalen al total de las sectas disidentes. Aceptando que sean unas trescientas
cincuenta, y suponiendo de entrada que al menos una de stas tenga la Verdad
aproximada, las otras trescientas cuarenta y nueve han de ser forzosamente falsas 11.
Cada una de ellas pretende tener exclusivamente a Cristo en sus aposentos, y niega
que lo tengan las dems, mientras que, en verdad, la gran mayora de sus respectivos
seguidores matan diariamente a Cristo en el madero cruciforme de la materia, el rbol
de la ignominia de los antiguos romanos.
El culto a la letra muerta en la Biblia no es sino una forma ms de idolatra, y nada ms.
Un dogma fundamental de la fe no puede existir bajo la forma de un Jano de doble cara.
La justificacin por Cristo no puede efectuarse por la eleccin o el capricho de uno, ya
sea por la fe o por las obras; y como Santiago (II, 25) contradice a San Pablo (Heb. XI,
31) y viceversa12, uno de ellos ha de estar equivocado. Por consiguiente, la Biblia no es la
Palabra de Dios, sino que contiene slo las palabras de hombres falibles y maestros
imperfectos. Ahora bien, cuando se lee esotricamente podemos descubrir que
contiene, aunque no toda la verdad, s nada ms que la verdad bajo una forma
alegrica quot homines, tot sententiae (Hay tantas opiniones como hombres).
El principio Cristo, el despierto y glorificado Espritu de la Verdad, puesto que es
universal y eterno, el verdadero Christos no puede ser monopolizado por persona
alguna, aunque esta persona se haya atribuido deliberadamente el ttulo de Vicario de
Cristo o Jefe de una u otra religin estatal. Los espritus de Chrstos y Cristo no se
pueden limitar a un credo o a una secta determinada, por el hecho de que a una secta le
plazca exaltarse por encima de todas las dems religiones o sectas. El nombre de
Cristianismo se ha utilizado de forma tan intolerante y tan dogmtica, especialmente
en nuestros das, que hoy es la religin de la arrogancia par excellence (por excelencia),
no ms que un peldao para conseguir las ambiciones personales, una prebenda para la
riqueza, la impostura y el poder, una mscara donde esconder la hipocresa. El noble
epteto antiguo, aquel que hizo decir a Justino Mrtir: Por el mero nombre: somos los
mejores, es por lo que se nos censura13, se halla ahora degradado.
El misionero se jacta con la llamada conversin de los paganos, pero rara vez el
Cristianismo es para l otra cosa que una profesin. Ms que una religin, su trabajo es
una fuente de ingresos para los fondos de la misin a la que pertenece, y un pretexto
ya que la sangre de Jess ha redimido a los hombres, por anticipado, de todos los
pecados menores, desde la embriaguez y la mentira hasta el robo. Sin embargo, ese
mismo misionero no vacilar en condenar pblicamente a la perdicin eterna y al fuego
del infierno al santo ms grande, si ste tan slo se hubiera negado a pasar por la forma
intil y sin significado del bautismo con agua, con toda la palabrera de oraciones
huecas y vano ritualismo. Y decimos a propsito oraciones huecas y vano ritualismo.
Pocos cristianos entre los laicos conocen el verdadero significado de la palabra Cristo,
y aquellos entre el clero que la conocen pues se les educa en la idea de que es
pecaminoso estudiar semejantes cosas guardan ante sus feligreses el secreto del
conocimiento que poseen. De este modo, exigen una fe ciega e implcita y prohben el
cuestionamiento como pecado imperdonable. Aunque nada de lo que conduce al
conocimiento de la Verdad puede ser otra cosa que santo. Pues, qu es la Sabidura
Divina o Gnosis sino la esencial realidad oculta por las efmeras apariencias de los
objetos de la Naturaleza, el alma misma del Logos manifestado? Por qu los hombres
que se esfuerzan en efectuar su unin con la Deidad Una, Absoluta y Eterna, se
estremeceran ante la idea de penetrar en sus Misterios, por tremendos que estos sean?
Y sobre todo, por qu habran de emplear nombres y palabras cuyo significado es para
ellos un misterio sellado, un mero sonido? Es acaso porque una institucin sin
escrpulos y sedienta de poder, llamada una Iglesia, ha perseguido cualquier tentativa
de conocimiento acusndola de blasfema, y se ha esforzado siempre por matar el
espritu de cuestionamiento? Pero el Ocultismo, la Filosofa Esotrica, como camino de
bsqueda de la Sabidura Divina, no ha prestado nunca atencin a estas condenas y
sostiene con valor sus opiniones. Los escpticos pueden considerarlo un nuevo y vaco
ismo, los fanticos vern sin duda un satanismo disfrazado, pero nunca podrn
destruirlo.
Los ocultistas han sido llamados ateos, aborrecedores del Cristianismo, los enemigos
de Dios y los Dioses, y no son nada de eso. Para demostrarlo vamos a exponer
claramente las ideas que la Filosofa Oculta mantiene respecto al monotesmo y a la
religin cristiana, y someter as al juicio del lector imparcial para que los juzgue, y a sus
detractores, de acuerdo a los mritos de sus respectivas. Ningn amante de la verdad
objetar nada a este proceder honrado y sincero, ni quedar deslumbrado, aunque s
sorprendido, por la nueva luz que se d a este tema. Al contrario, esos sinceros
buscadores agradecern a Lucifer estos nuevos conocimientos; en cuanto a aquellos de
quienes se dijo: qui vult decipi, decipiatur (quien quiera engaarse, que se engae), que
sigan engaados.
Al igual que sucede con cualquier otro libro sagrado de las grandes religiones del
mundo, no se puede excluir la Biblia de aquella clase de escrituras alegricas y
simblicas que desde los tiempos prehistricos han sido el receptculo de las
enseanzas secretas de los Misterios de la Iniciacin, bajo una forma ms o menos
velada. Los primitivos escritores de los Logia (ahora los Evangelios) conocan
ciertamente la verdad, y toda la verdad; no obstante, sus sucesores, por desgracia, tan
slo conservaron el dogma y la forma los cuales conducen, en el fondo, al poder
jerrquico, ms que al espritu de las llamadas enseanzas de Cristo, de aqu las
graduales deformaciones. Como dice Higgins acertadamente, en The Christologia of St.
Paul and Justin Martyr, tenemos la religin esotrica del Vaticano: un gnosticismo
refinado para los cardenales, y otro ms burdo para el pueblo. Este ltimo, pero an
ms materializado y desfigurado, es el que se ha transmitido a la poca presente.
La idea de escribir este artculo nos fue sugerida por una carta titulada Are the
Teachings Ascribed to Jesus Contradictory?, aparecida en una de nuestras publicaciones.
Sin embargo, no tratamos de contradecir ni debilitar de ningn modo lo que expuso
Gerald Massey en su anlisis crtico. Las contradicciones sealadas por el sabio
conferenciante y autor son demasiado patentes para que cualquier predicador o
campen de la Biblia pueda hacerlas desaparecer con una simple explicacin. Porque
lo que l ha dicho aunque con un lenguaje ms vigoroso y firme es lo que se dijo del
descendiente de Joseph Pandira (o Pantera) en H.P. Blavatsky, Isis sin Velo, citando el
libro talmdico Sepher Toldos Jeshu. Su creencia respecto al carcter espurio de la Biblia
y del Nuevo Testamento tal como ahora estn publicados es tambin la creencia de la
que esto escribe. En vista de la revisin reciente de la Biblia y de sus muchos millares de
equvocos, traducciones errneas e interpolaciones (algunas admitidas y otras negadas),
no se puede considerar muy apropiada la postura de algunos de nuestros adversarios
cada vez que estos vituperan a cualquiera que rehuse creer en los textos autorizados.
Sin embargo, quisiramos aclarar algunas cosas sobre una frase que aparece en la
mencionada carta. Gerald Massey escribe:
De qu os sirve prestar juramento sobre la Biblia acerca de la verdad de alguna cosa, si el
libro sobre el que juris es una mina de falsedades que ya ha explotado, o est a punto de
hacerlo?
Ciertamente, un estudioso en simbolismo con la capacidad y saber del seor Massey
no tacharla nunca de mina de falsedades al Libro de los Muertos, a los Vedas o a otras
escrituras antiguas14. Por qu no se ha de considerar bajo el mismo punto de vista al
Antiguo Testamento, y con mayor razn al Nuevo Testamento?
Todas estas escrituras son minas de falsedades si se aceptan las interpretaciones
exotricas de la letra muerta que sus comentadores teolgicos antiguos, y
especialmente modernos, han venido realizando. Cada una de estas versiones sirvi en
su momento como medio para asegurar el poder y la poltica ambiciosa de un
sacerdocio sin escrpulos. Todos han promocionado la supersticin; todos han
convertido a sus dioses en unos Molochs sanguinarios y mortales, indignos usurpadores
que han recibido la adoracin de los pueblos suplantando al Dios de la Verdad. Sin
embargo, a pesar de que los dogmas artificiosamente fabricados y las deliberadas malas
interpretaciones de los escoliadores son, evidentemente y sin duda alguna, falsedades
ya explotadas, los textos mismos son minas de verdades universales. Slo que para el
mundo de profanos y pecadores eran, y son todava, como los caracteres misteriosos
trazados por los dedos de una mano de hombre en la pared del palacio de Beltsassar:
necesitan un Daniel para leer y comprenderlos.
No obstante, la Verdad no ha querido permanecer sin testigos. Adems de los grandes
Iniciados en simbologa bblica, hay cierto nmero de modestos estudiantes de los
misterios del esoterismo arcaico, versados en el hebreo y otras lenguas muertas, que
han dedicado su vida a explicar los enigmas de la Esfinge de las religiones del mundo.
Estos estudiantes aunque ninguno de ellos haya dominado todava las siete claves que
dan la interpretacin del gran problema han descubierto lo suficiente como para poder
afirmar que existi un misterioso lenguaje universal con el que se escribieron todos los
Libros Sagrados del mundo, desde los Vedas hasta el Apocalipsis, desde el Libro de los
Muertos hasta los Hechos.
Una de las claves al menos la clave numrica y geomtrica15 de este idioma
mistrico se ha recobrado hace poco; antigua lengua, en verdad, que hasta ahora haba
permanecido oculta, pero de la cual existen abundantes pruebas, como se puede
demostrar por medio de irrefutables evidencias matemticas. Desde luego, si se quiere
obligar al mundo a aceptar la Biblia con el significado de su letra muerta, a pesar de los
descubrimientos modernos de los orientalistas y los esfuerzos de los estudiantes
independientes y de los cabalistas, es fcil pronosticar que las nuevas generaciones
actuales de Europa y Amrica la rechazarn, as como han hecho los materialistas y los
lgicos.
Porque cuanto ms se estudian los antiguos textos religiosos, tanto ms se encuentra
que el fundamento del Nuevo Testamento es el mismo que el de los Vedas, el de la
teogona Egipcia y el de las alegoras Mazdestas. Las expiaciones por sangre pacto de
sangre y transferencias de sangre de los Dioses a los hombres y de los hombres a los
Dioses como sacrificio son la primera nota tnica en todas las cosmogonas y
teogonas. Alma, vida y sangre eran sinnimos en todos los idiomas, especialmente
entre los judos; y dar sangre era dar vida. Muchas leyendas entre naciones
(geogrficamente) extranjeras atribuyen el alma y la conciencia del recientemente
creado gnero humano, a la sangre de los Dioses creadores. Beroso menciona una
leyenda caldea que atribuye la creacin de una nueva raza del gnero humano a la
mezcla del polvo con la sangre que corra de la cabeza cortada de Belo, y por esto
aade Beroso los hombres son racionales y participan de la sabidura divina16.
Lenormant escribe en Les Origines de lHistoire d'aprs la Bible que los rficos
decan que la parte inmaterial del hombre, su alma (su vida), se origin de la sangre de
Dioniso Zagreus, al que los titanes despedazaron. La sangre revivifica a los
muertos, lo cual, interpretado metafsicamente, quiere decir que da vida conciente y un
alma al hombre de materia o barro, cuyo prototipo hoy da es el materialista moderno.
El sentido mstico del precepto: En verdad os digo que, a menos que comis la carne
del Hijo del Hombre y bebis su sangre, no tendris vida en vosotros mismos 17, no
puede jams ser comprendido ni apreciado en su verdadero valor oculto, excepto por
aquellos que poseen alguna de las siete claves18 y hagan poco caso de San Pedro. Estas
palabras, ya fueran dichas por Jess de Nazareth o Jeshua Ben Panthera, son las palabras
de un Iniciado. Han de interpretarse por medio de tres claves: una abre la puerta
psquica; la segunda, la de la fisiologa; y la tercera explica el misterio del ser terrenal
desvelando la invariable unin de la Teogona con la Antropologa. Por desvelar algunas
de estas verdades con el nico objetivo de librar a la Humanidad intelectualmente de
la insalubridad del Materialismo y del Pesimismo los msticos han sido a menudo
acusados de ser los sirvientes del Anticristo, aun por aquellos cristianos que son
personas muy dignas, respetables y sinceramente piadosas.
La primera clave que ha de utilizarse para desentraar los oscuros secretos que
contiene el nombre mstico de Cristo, es la clave que abra la puerta de los Antiguos
Misterios de los arios, sabeos y egipcios primitivos. La Gnosis suplantada por el sistema
cristiano era entonces universal. Era el eco de la Sabidura, religin primitiva que en
otro tiempo haba sido la herencia de todo el gnero humano. Y por tanto, se puede
decir con razn que, en su aspecto puramente metafsico, el Espritu de Cristo (el Logos
divino) ha estado presente en la Humanidad desde su principio. El autor de las Homilas
Clementinas tiene razn: el misterio de Christos que ahora se cree que fue transmitido
por Jess de Nazareth era idntico a lo que haba sido comunicado desde el principio a
los que eran dignos. Sabemos por el Evangelio segn San Lucas que los dignos eran
aquellos que haban sido iniciados en los Misterios de la Gnosis, y que eran
considerados dignos de alcanzar aquella resurreccin de entre los muertos en esta
vida aquellos que saban que no podan volver a morir por ser iguales a los ngeles,
como hijos de Dios e hijos de la Resurreccin. En otras palabras, eran los grandes
Adeptos de cualquier religin. Y estas palabras se aplican a todos los que, sin ser
Iniciados, logran por sus propios esfuerzos vivir la Vida y obtener la iluminacin
espiritual que se consigue al reunir su personalidad, el Hijo con el Padre, su individual
Espritu divino, el Dios en ellos. Esta Resurreccin, por lo tanto, no puede ser monopolio
del Cristianismo, porque pertenece al patrimonio espiritual de todo ser humano dotado
de alma y espritu, cualquiera que sea su religin. Tal individuo es un HombreCristo.
Por otra parte, aquellos que escogen ignorar al Cristo (como principio) que hay dentro
de ellos, morirn como paganos no regenerados a pesar del bautismo, de los
sacramentos, de las oraciones rituales y de la creencia en dogmas.
A fin de seguir esta explicacin, el lector debe recordar el antiguo y verdadero
significado de los parnimos Chrstos y Christos . El primero significa, ms que hombre
bueno, hombre excelente, mientras que el segundo no se aplicaba nunca a un hombre
vivo, sino solamente a cada Iniciado despus de su segundo nacimiento y resurreccin 19.
El que encuentra en s mismo a Christos y lo reconoce como su nico Camino, se
convierte en discpulo y apstol de Cristo, aunque no haya sido bautizado, no se haya
cruzado con un cristiano nunca, ni tampoco se autodenomine como tal.
II
La palabra Chrstos exista siglos antes de que se oyera hablar del Cristianismo. La
encontramos utilizada ya en el siglo V a.C. por Herodoto, Esquilo y otros autores
clsicos griegos, aplicando su significado a cosas y personas. As, leemos en las Coforas
de Esquilo Mantemata Puqcrhsta (PythoChrsta): Los orculos pronunciados por
un Dios pitio a travs de una pitonisa; y Pythochrstos es el nominativo singular de un
adjetivo derivado del verbo crw (Eurpides, Ion, 1218). Respecto a esta acepcin
primitiva, numerosos y muy distintos son los significados que posteriormente se han
querido encontrar: los clsicos paganos expresaban ms de una idea con el verbo
cromai consultar un orculo, pues significa tambin predestinado, condenado por
un orculo en el sentido de vctima sacrificial por decreto o Mandato. Y como
chrstrion no slo es el asiento de un orculo, sino tambin una ofrenda, para el
orculo20 Chrsts crhsth es uno que expone o explica orculos, un profeta, un
adivino, y chrstrios crhsthrio es el que pertenece o sirve a un orculo, a un Dios
o a un Maestro21 a pesar de todos los esfuerzos del cannigo Farrar22. Todo lo cual
prueba que los trminos Cristo y cristianos, deletreados originalmente Chrsto y
Chrstianos Crhstiano 23, fueron tomados de la terminologa de Templo de los
paganos y significaban la misma cosa.
El Dios de los judos sustituy al Orculo y a los dems Dioses, el nombre genrico
Chrstos se convirti en un sustantivo aplicado a un personaje especial, y nuevos
trminos como Chrstianoi y Chrstodoulos (discpulo o siervo de Chrstos) fueron
elaborados del antiguo material. Esto est mostrado por Filn el judo monotesta, por
cierto que empleaba ya dicho trmino para propsitos monotestas. El habla de
qecrhsto (theochrstos): declarado por Dios, o de lgia qecrhsta (logia
theochrsta): discursos pronunciados por Dios; lo cual prueba que escribi en un
tiempo entre los siglos I a.C. y I d.C. en que no se conocan ni Christianos ni
Chrstianos, bajo esa denominacin, sino los que se autodenominaban nazarenos.
La notable diferencia entre las dos palabras: crw (consultar u obtener respuesta de
un Dios o un orculo) cuya forma primitiva es crw y crw (chri) (frotar, untar) de la
cual deriva el nombre Christos, no ha impedido la adopcin eclesistica de la expresin
de Filn qecrhsto y su consiguiente transformacin en qecristo, ungido de
Dios. De este modo, para servir a los propsitos dogmticos se efectu la simple
sustitucin de la letra i por la h , como ahora vemos.
La palabra Chrstos se encuentra en toda la literatura griega con el significado secular
que tena en los Misterios. Cuando Demstenes emplea w3 crhst est diciendo: oh,
buen hombre, Platn en su dilogo Fedro escribe crhst ei3 o7ti h2ge, eres un
excelente muchacho Pero en la terminologa esotrica de los templos, chrstos 24
que como el participio chrsteis procede del verbo cromai: consultar a un Dios
equivale a Adepto, un gran chela o discpulo; y con este sentido la emplean Eurpdes
(Ion) y Esquilo. Esta calificacin se aplicaba a aquellos a los que el Dios, el orculo o
cualquier superior les haban proclamado esto, aquello o cualquier otra cosa.
De esto ltimo podemos dar un ejemplo. Las palabras crh<sen oi1cisth<ra utilizadas
por Pndaro significan: el orculo le proclam colonizador. En un caso as, el peculiar
carcter de la lengua griega permita que a tal hombre se le denominara crhst
(Chrstos), y de este modo el trmino se aplicaba tanto a cualquier discpulo aceptado
por un Maestro como a cualquier hombre bueno.
Ahora bien, la lengua griega presenta extraas etimologas. La teologa cristiana ha
decidido y decretado que Christos derive de crw, crsw (Chris): ungido de aceites
perfumados. Pero esta palabra tiene varias acepciones. Homero en La Ilada y La
Odisea la utiliza con el sentido de frotar el cuerpo con aceites despus del bao, y
otros escritores antiguos la emplean tambin de este modo. Sin embargo, la palabra
crsth (Christs) significa en algunas ocasiones whitewasher, mientras que crhsth
(Chrsts) quiere decir sacerdote y profeta, trmino mucho ms apropiado para Jess
que el de Ungido porque, como demuestra Nork, nunca fue ungido ni coronado como
rey o sacerdote. Resumiendo, en la base de todo este problema existe un profundo
misterio que, sostengo, slo puede descubrirse gracias a un completo conocimiento de
los misterios paganos25.
El punto verdaderamente importante sobre este tema no es lo que afirmaran o
negaran los primitivos Padres de la Iglesia que buscaban conseguir un objetivo
concreto, sino la evidencia que ahora tenemos sobre el significado que se daba a los
trminos Chrstos y Christos por los antiguos en los siglos precristianos pues estos no
tenan objetivo alguno que conseguir y, por lo tanto, nada que ocultar o desfigurar,
que naturalmente es un testimonio ms fidedigno que el de los Padres primitivos. Esta
evidencia se obtiene estudiando primero el sentido que los clsicos dan a estas
palabras, y luego su significado correcto dentro de la simbologa mstica.
Ahora bien, como ya se ha dicho anteriormente, Chrstos es un trmino empleado en
diversos sentidos, y califica a la Deidad tanto como al ser humano. En los Evangelios la
encontramos empleada con la primera acepcin, por ejemplo en San Lucas (VI, 35),
donde significa bondadoso y misericordioso crhst e1stin e1p to, y en I San
Pedro (II, 3), que dice: benigno es el Seor crhst o2 Krio.
Por otra parte, Clemente de Alejandra afirma que significaba simplemente hombre
bueno: Todos los que creen en Chrst (un hombre bueno) son, y son llamados
Chrstianos, es decir, hombres buenos (Stromata). Y es muy natural la reticencia de
Clemente, cuyo cristianismo como justamente observa King en su obra Gnostics no
era otra cosa que un injerto en el tronco de su primitivo platonismo. El era un iniciado,
un neoplatnico, antes de hacerse cristiano, y esta conversin por ms que de algn
modo hubiera renegado de sus primeras convicciones no le liberaba de la promesa de
guardar el secreto. Y Clemente, como gnstico (es decir, uno que saba), debera haber
sabido que Christos era el Camino, mientras que Chrstos era el viajero solitario que
buscaba su destino a travs de aquel Sendero cuya meta era Christos, el glorificado
Espritu de la Verdad; y que la reunin con Christos lograba que el alma (el Hijo) fuera
una con el Espritu (el Padre).
Tambin San Pablo lo saba, como lo prueban sus propias explicaciones. Pues, qu
significan las palabras plin w1dnw, a5cri ou4 morfwqh< Criot e1n u2mn que en la
versin autorizada se traduce como: Hijos mos, por quienes estoy de nuevo
angustiado hasta ver a Cristo formado en vosotros, sino lo que aparece en su sentido
esotrico, esto es, hasta que hallis al Cristo en vosotros como vuestro nico
camino? (Gl. IV, 1920).
As pues, Jess, ya fuera el de Nazaret, o el de Ld26, era un Chrstos, y no tuvo
derecho alguno al ttulo de Christos durante su vida hasta pasar su ltima prueba.
Quizs la evolucin de su nombre haya sido la que describe Higgins, que supone que el
primer nombre de Jess fue quizs creist, el segundo crhst y el tercero crist:
La palabra creist se utilizaba antes de que existiera la H, (eta mayscula) en el
idioma. Pero Taylor, en su rplica a Pye Smith, dice: el epteto corts de Cristo no
significaba nada ms que un hombre bueno.
Se puede citar a muchos autores antiguos para confirmar que Christos (o ms bien
Chreistos) era, de igual manera que crhst (Chrstos), un adjetivo aplicado a los
Gentiles antes de la Era Cristiana. Lo encontramos en Philopatris: ei1 tcoi crhst
ca e1n e5qnesin si acontece que Chrstos est an entre los Gentiles.
Tertuliano denuncia en el tercer captulo de su Apologa, la palabra Christianus
alegando que procede de una interpretacin artificiosa27. El Dr. Jones, por otra parte,
desvelando la informacin corroborada por fuentes fidedignas, afirma que Chrstos
(crhst) fue el nombre que los gnsticos, e incluso los nocreyentes, dieron a Cristo; y
aun as, asegura que el verdadero nombre debe ser (Christos) crist, repitiendo y
sosteniendo de ese modo el piadoso fraude original de los primeros Padres de la
iglesia, fraude que condujo a la degradacin material de todo el sistema cristiano28.
Pero yo me propongo mostrar el verdadero significado de todos estos trminos, tanto
como alcance mi humilde capacidad y conocimientos. Christos, o la condicin de
Cristo, fue siempre sinnimo de la condicin Mahtmica, es decir, la unin del
hombre con el Divino Principio que est en l. Como dice San Pablo29: 9catoich<sai tn
Criotn di th< pstew e1 ta cardai u2mw<n!, esto es, para que encontris a
Christos en vuestro hombre interior a travs del Conocimiento, y no de la fe, como se
tradujo; porque Pistis es conocimiento, como probaremos ms adelante.
Podemos encontrar todava una prueba mucho ms poderosa de que el nombre
Christos es precristiano. Evidencias de ello se descubren en la profeca de la Sibila de
Eritrea30: 1IHSOUS CREISTOS QEOU 1UIOS SWTHR STAUROS. Leda
esotricamente, esta serie de palabras sueltas, sin sentido para el profano, contienen
una verdadera profeca no slo referida a Jess y un versculo del catecismo mstico
del Iniciado. Dicha profeca se refiere al descenso del Espritu de la Verdad (Christos)
sobre la Tierra, despus de cuya venida que tampoco tiene que ver con Jess dar
comienzo la Edad de Oro. Y este versculo nos recuerda que para alcanzar la bendita
condicin de teofana y teopneusta interiores (o subjetivas) se debe pasar antes por la
crucifixin de la carne o materia. Exotricamente, las palabras Iesous Chreistos theou
huios sotr stauros (Jess, Cristo, Hijo de Dios, Salvador, Cruz) parecen idneas para
referirse a una profeca cristiana; pero son paganas, y no cristianas.
Y si se nos pide la explicacin del nombre Iesous Chreistos contestaremos: estudiad
Mitologa las tan renombradas ficciones de los antiguos y os darn la clave.
Considerad a Apolo, el Dios solar y Sanador, y la alegora de su hijo Jano (o Ion), su
sacerdote en Delfos y nico mediador a travs del cual las oraciones podan alcanzar a
los Dioses inmortales; y a su otro hijo, Esculapio, llamado Sotr o Salvador. He aqu un
trozo de historia esotrica escrita con las simblicas palabras de los antiguos poetas
griegos.
La ciudad de Chrisa (ahora deletreada Crisa)31 fue construida por Apolo en memoria de
Kreusa (o Creusa), hija del rey Erecteo y madre de Jano (o Ion) recordando el peligro del
cual Jano escap. Cuentan las tradiciones que Jano fue abandonado por su madre en
una gruta para ocultar su vergenza, pues sin estar casada haba concebido un hijo de
Apolo. Hermes encontr al nio y lo llev a Delfos, y cerca del santuarioorculo de su
padre, fue educado con el nombre de Chrsis (Crh<si)32. Jano lleg a ser primero un
Chrsts (un sacerdote, adivino o Iniciado) y despus casi un Chrstrion (una vctima
sacrificial)33, pues estuvo a punto de ser envenenado por su propia madre, que no le
reconoci y que en sus celos (siguiendo la oscura indicacin del orculo) lo tom por
hijo de su marido. El la persigui hasta el altar mismo con intencin de matarla, donde
fue salvada por la pitonisa, quien les desvel el secreto de su parentesco; en recuerdo
del inminente peligro del que ambos haban escapado se edific la ciudad de Chrisa o
Krisa. Esta alegora simboliza de un modo sencillo las pruebas de la iniciacin34.
Si consideramos que Jano, el Dios solar hijo de Apolo, el Sol, significa el Iniciador,
aquel que abre la puerta de la Luz (o Sabidura Secreta de los Misterios), que naci de
Krisa (esotricamente Chris), que adems era un Chrstos por medio del cual hablaba el
Dios, y finalmente que equivala a Ion, el padre de los jonios, y segn algunos un
aspecto de Esculapio, el otro hijo de Apolo, es fcil encontrar el cabo del hilo de
Ariadna en este laberinto de alegoras.
De todas maneras, no es ste el lugar para demostrar relaciones indirectas en temas
mitolgicos. Basta evidenciar la conexin que existe entre los caracteres mticos de la
ms remota antigedad y las fbulas posteriores que sealan el principio de nuestra era
de civilizacin.
Esculapio (Aesculapius) era el mdico divino, el Sanador, el Salvador, Swthr, igual
ttulo que el recibido por Jano de Delfos; y por otra parte Iaso, hija de Esculapio, era la
Diosa de las Curaciones y protega a todos los candidatos a la Iniciacin en el templo de
su padre, los novicios o Chrstoi, llamados hijos de Iaso. (Vase Aristfanes, Pluto).
Ahora, si recordamos en primer lugar que los nombres de Jess, en sus diferentes
formas como Iasius, Iasion, Jason e Iasus, eran muy comunes en la Grecia antigua,
especialmente entre los descendientes de Jasius (los Jsides), y como tambin
abundaban los hijos de Iaso, los Mystoi y los futuros Epoptai (Iniciados), por qu no
se leeran las enigmticas palabras del Libro Sibilino segn su verdadero significado, el
cual no tiene nada que ver con una profeca cristiana?
La Doctrina Secreta ensea que las dos primeras palabras: !IHSOUS CREISTOS,
significan simplemente hijo de Iaso, un Chrstos, un siervo del Dios oracular. Pues
ciertamente, Iaso (!Iasw) es Ieso (!Ihsw) en el dialecto jnico, y la expresin !Ihso
(Isous) en su forma arcaica !IHSOUS significa simplemente el hijo de Iaso (o Iso),
el Sanador, esto es, o2 !Ihso (ui2). Ninguna objecin puede por tanto ofrecerse en
contra de que se escriba Iso en lugar de Iaso, porque la primera forma es tica y el
nombre referido es jnico. Iso, de donde deriva Ho Isous (hijo de Ieso) es decir, un
genitivo y no un nominativo es jnico, y no puede ser nada ms si consideramos la
antigedad del Libro Sibilino. Pues la Sibila de Eritrea no pudo escribirlo de otro modo,
ya que su residencia era una ciudad de Ionia (Jonia, de Ion o Jano), en frente de Chios, y
adems la forma jnica precedi a la tica.
Dejando de lado la significacin mstica, la interpretacin literal de esta frase sibilina,
apoyada por la autoridad de todo lo que venimos diciendo, es la siguiente: Hijo de Iaso,
Chrstos el sacerdote o siervo (del) Hijo (del) Dios (Apolo), el SALVADOR de la
CRUZ (de carne o materia)35.
Verdaderamente no se podr comprender el Cristianismo hasta que se le purifique de
todas las brasas de dogmatismo y se sacrifique la letra muerta al eterno Espritu de la
Verdad, que es Horus, Krishna, Buddha, lo mismo que el Christos gnstico y el verdadero
Cristo de San Pablo.
En Travels, el Dr. Clarke describe un monumento pagano descubierto por l:
Dentro del santuario, detrs del altar, vimos los fragmentos de una ctedra de mrmol, en
el respaldo de la cual encontrarnos la siguiente inscripcin, exactamente como aqu est
escrita. Ninguna parte de la misma haba sufrido dao alguno o sido borrada, lo cual da,
quizs, el nico ejemplo conocido de una inscripcin fnebre sobre monumento con esta
interesante forma.
La inscripcin era como sigue: CRHSTOS PRWTOSQESSALOS LARISSAIOS
PELASGIOTHS ETWN IH, es decir, Chrstos, el primero, un tesalonicense de Larisa,
Pelasgia, hroe de dieciocho aos de edad.
Por qu Chrstos, el primero (prtos)? Leda literalmente, la inscripcin tiene poco
sentido, pero su interpretacin esotrica lo tiene y muy profundo. Como muestra
Clarke, la palabra Chrstos se encuentra a menudo en los epitafios de casi todos los
antiguos larisenses, pero siempre precedida de un nombre propio. Si el adjetivo
Chrstos estuviera despus de un nombre, slo significara hombre bueno, cumplido
pstumo que se haca al difunto, como con frecuencia puede verse en nuestros epitafios
modernos. Pero al hallarse sola la palabra Chrstos, estando sola y seguida por prtos,
le da un significado muy distinto, especialmente si consideramos que al difunto se le
llama hroe.
La interpretacin ocultista es que el difunto era un nefito que haba muerto en su
decimoctavo ao como tal 36, y perteneca a la primera o ms alta clase del discipulado.
Haba pasado sus pruebas preliminares como un hroe, pero muri antes del ltimo
Misterio, que habra hecho de l un Christos, un ungido, uno con el espritu de
Christos o la Verdad en l. No haba alcanzado el final del Camino, pero s haba
dominado heroicamente los horrores de las pruebas tergicas preliminares.
Estamos plenamente autorizados para leer la inscripcin de esta manera, conociendo
el lugar donde Clarke la descubri, que era segn seala Godfrey Higgins all donde:
Yo esperaba encontrarla, en Delfos, en el templo del dios Ie, quien vino a llamarse Jah
o Jehov con los cristianos, uno con Cristo Jess. Estaba al pie del Parnaso, en un
gimnasio junto a la fuente de Castalia, cuyas aguas corran cerca de las minas de Crisa,
probablemente en la ciudad llamada Crestona, etc. Y en la primera parte de su curso
desde la fuente (de Castalia), l (el ro) separa las ruinas del gimnasio desde el valle de
Castro, como probablemente separaba tambin la antigua ciudad de Delfos
asentamiento del gran orculo de Apolo de la ciudad de Crisa (o Creusa), el gran
centro de las Iniciaciones y de los Chrstoi, de los decretos de los orculos donde los
candidatos para el ltimo trabajo eran ungidos con los leos sagrados37 antes de ser
sumergidos en su ltimo trance, que duraba cuarenta y nueve horas (igual que hoy da
en Oriente) y del cual surgan como glorificados Adeptos o Christoi.
En Clementine Recognitions se menciona que el padre unga a su hijo con aceite obtenido
de la madera del Arbol de la Vida; y por este ungimiento se le llamaba el Cristo, de lo cual
se deriva el nombre, cristiano. Todo esto tambin es egipcio, pues Horus era el hijo ungido
del padre (y muy primitivo es en verdad el modo de ungirle del Arbol de la Vida, segn se
puede observar en los monumentos). El Horus de Egipto se continu en el Cristo gnstico, el
cual se halla reproducido en las piedras gnsticas como el eslabn intermedio entre el
Karest y el Cristo, as como el Horus bisexual. (Gerald Massey, The Name and Nature of the
Christ en Agnostic Annual).
G. Massey enlaza al Christos griego o Cristo, con el Karest egipcio, la momia simblica
de la inmortalidad y prueba de manera exhaustiva esta relacin. Empieza diciendo que
en egipcio la Palabra de la Verdad es MaKheru, y que es el distintivo de Horus. As
demuestra que Horus precedi a Cristo como mensajero de la Palabra de la Verdad, el
Logos o manifestador de la naturaleza divina en la Humanidad. En el mismo ensayo
dice:
La Gnosis tena tres fases: astronmica, espiritual y doctrinal, y las tres pueden
identificarse con el Cristo de Egipto. En la fase astronmica, la constelacin de Orin se
llama Sahu o momia. El alma de Horus se representaba elevndose de entre los muertos
y ascendiendo al cielo en las estrellas de Orin. La imagen de la momia era el preservado,
el salvado, y por tanto un retrato del Salvador como un smbolo de inmortalidad. Esta
figura era la de un hombre muerto; y segn nos dicen Plutarco y Herodoto, era llevada a los
banquetes egipcios, invitndose a los convidados para que la miraran, y luego comieran,
bebieran y se regocijaran, porque cuando muriesen, llegaran a ser lo que simbolizaba esta
imagen, es decir, que ellos tambin seran inmortales! Este smbolo de la inmortalidad se
llamaba Karest o Karust, y era el Cristo egipcio. El verbo Kares significa: embalsamar,
ungir, convertir a la Momia en lo caracterstico de lo eterno. Y cuando ya estaba
preparada se le llamaba Karest, es decir, que todo esto no es ms que una correspondencia
de nombres entre el Karest y el Cristo.
Esta imagen del Karest estaba envuelta en un lienzo, la misma vestidura que la del Cristo!,
cualquiera que fuese el largo de la venda, (y se han desenrollado algunas vendas que tenan
casi un kilmetro de largo), y estaban sin costura desde el principio hasta el fin Ahora
bien, esta vestimenta sin costura del Karest egipcio es un smbolo muy desvelador del
mstico Cristo, que viene a ser histrico en los Evangelios como portador de una casaca o
tnica, hecha sin una sola costura. Esto no lo explican claramente ni los griegos ni los
hebreos, pero queda explicado por la palabra que en egipcio designaba a la venda: Ketu, y
por la vestimenta sin costura o envoltura que se haba hecho para durar eternamente, y que
era llevada por el CristoMomia, la imagen de la inmortalidad en las tumbas de Egipto.
Adems, Jess recibe su inhumacin conforme a las instrucciones dadas para hacer el
Karest. Ningn hueso debe ser roto, pues el verdadero Karest ha de ser perfecto en cada
miembro. Este es el que sale inclume y cuyo nombre no conocen los hombres. En los
Evangelios, Jess resucita con todos los miembros sanos, como el Karest perfectamente
preservado, para demostrar la resurreccin fsica de la momia. Pero en el original egipcio, la
momia se transforma. El difunto dice: Estoy espiritualizado. He llegado a ser un alma. Yo
resucito como un Dios. Esta transformacin de la imagen espiritual, el Ka, se ha omitido en
el Evangelio.
La manera de escribir este nombre en latn Chrest o Chrst es de gran importancia,
porque me ayuda a comprobar la identidad con el Karest o Karust egipcio, el nombre del
Cristo como momia embalsamada, el cual era imagen de la resurreccin en las tumbas de
Egipto, el smbolo de la inmortalidad, semejante al Horus que resucit y abri el camino de
salida del sepulcro para aquellos que eran sus discpulos o seguidores. Adems, este smbolo
del Karest o CristoMomia est reproducido en las catacumbas de Roma. No se ha
encontrado en ninguno de los monumentos cristianos primitivos representacin alguna de
la supuesta resurreccin histrica de Jess; en lugar de esto, encontramos la escena de la
resurreccin de Lzaro, que aparece representada varias veces como la tpica resurreccin,
aunque realmente no fue tal. La escena no concuerda exactamente con la resurreccin que
se describe en el Evangelio; es puramente egipcia, y Lzaro es una momia egipcia! En cada
una de las representaciones, Lzaro es el smbolo momificado de la resurreccin; Lazaro es
el Karest quien fue el Cristo egipcio, y as lo vemos reproducido en el arte gnstico en las
catacumbas de Roma como un tipo del Cristo gnstico el cual no era, ni podra llegar a ser,
un personaje histrico.
Adems, como es egipcio, probablemente el nombre derive de dicho idioma. Si es as, Laz
(equivale a Ras) significa ser resucitado, mientras que Aru es la momia propiamente dicha,
y con la terminacin griega s, el nombre se convirti en Lazarus. A medida que el mito se fue
popularizando, la representacin tpica de la resurreccin, segn lo vemos en las tumbas de
Roma y Egipto, pudo llegar a ser la historia de Lzaro resucitado. Pero este smbolo del
Karest del Cristo en las catacumbas no se limita a Lzaro.
Por medio de la figura del Karest se puede descubrir el origen de Cristo y de los cristianos
en las antiguas tumbas de Egipto. La momia se haca a semejanza del Cristo. El Cristo era
nominalmente idntico a los Chrstoi de las inscripciones griegas. As, los venerados
difuntos que resucitaban como seguidores de Horus Ma Kheru, la Palabra de la Verdad,
resultan ser los cristianos oi2 crhsto en los monumentos egipcios. MaKheru era el trmino
que se aplicaba siempre a los fieles que ganaban la corona de la vida y la llevaban en la fiesta
que se llamaba Ven t a m una invitacin de Horus el Justificador, a los bienaventurados
de su padre Osiris, los que haban hecho de la Palabra de la Verdad la ley de su vida y eran
los justificados oi2 crhsto, los cristianos en la Tierra.
En una representacin del siglo V de la Madona con el Nio, tomada del cementerio de
San Valentino, el recin nacido, que est acostado en una caja o pesebre, es tambin el
Karest o figuramomificada, e identificado adems como el nio divino del mito solar por el
disco del Sol y la cruz del equinoccio que hay detrs de su cabeza. As el Cristonio de la fe
histrica nace y empieza visiblemente en la imagen Karest del Cristo muerto, que fue
smbolo momificado de la resurreccin en Egipto durante miles de aos antes de la Era
Cristiana. Esto corrobora la prueba de que el Cristo de las catacumbas cristianas era una
permanencia del Karest egipcio.
Adems, como muestra Didron, haba un retrato del Cristo que tena el cuerpo pintado de
rojo38. Segn una tradicin popular, el Cristo tena la tez roja; lo cual puede explicarse
tambin como una supervivencia del CristoMomia. Era un modo primitivo de convertir las
cosas en tapu, pintndolas de rojo. Se cubra el cuerpo con ocre rojo, forma muy primitiva
de preparar a la momia o al ungido. As, el Dios Ptah dice a Ramss II que ha reconvertido
su carne en bermelln. Esta uncin con ocre rojo es llamada Kura por los maors39 quienes
hacan igualmente el Karest o Cristo.
Vemos la imagenmomia continuada por otra lnea de descendencia, cuando se nos
informa que entre otras herejas perniciosas y pecados mortales con que se acus a los
caballeros templarios, estaba la impa costumbre de adorar una Momia con los ojos rojos.
Tambin se cree que su dolo, llamado Baphomet, era una momia La Momia fue la imagen
humana ms primitiva del Cristo.
No dudo que las antiguas fiestas romanas llamadas Charista tenan relaciones en su
origen con el Karest y con la Eucarista, como celebracin en honor de los nombres de sus
parientes y amigos difuntos, por consideracin a los cuales se reconciliaban en la asamblea
amistosa una vez al ao Por tanto, aqu tenemos que buscar la relacin esencial entre el
Cristo egipcio, los cristianos y las catacumbas romanas.
Estos misterios cristianos, que ignorantemente han sido declarados inexplicables, pueden
interpretarse a travs del Gnosticismo y la Mitologa, pero no de otra manera. Y no es que
sean irresolubles por la razn humana, segn pretenden hoy da sus incompetentes, aunque
muy bien asalariados, comentadores. Esta pretensin no es sino la excusa pueril que dan los
ineptos por su irremediable ignorancia; pues ellos no han posedo nunca la Gnosis o Ciencia
de los Misterios, por lo cual, nicamente pueden explicarse estas cosas conforme a su origen
natural. Slo en Egipto podemos buscar las claves en su raz, e identificar el origen del
Cristo por su naturaleza y por su nombre, para encontrar finalmente que el Cristo era la
momia simblica, y que nuestra Cristologa era un Mitologa momificada (Agnostic Annual).
Lo que precede es una explicacin basada en evidencias puramente cientficas, pero
quizs un poco materialistas debido precisamente a esa caracterstica cientfica, a
pesar de ser el autor un espiritualista bien conocido. El Ocultismo puro y simple
encuentra los mismos elementos msticos en la fe cristiana que en las dems, aunque
rechaza enfticamente su carcter dogmtico e histrico. Es un hecho que en los
trminos !Ihso o2 Crist (Ver Act. V, 42; IX, 34; I Cor. III, II, etc.) el artculo o2
designando a Christos, resulta ser simplemente un sobrenombre como el de Focin, a
quien se refiere como Fwcwn o2 crhst (Plutarco). Con todo, el personaje (Jess) al
cual se ha aplicado tal ttulo cuando quiera que haya vivido era un gran Iniciado y un
Hijo de Dios.
Insistimos; el sobrenombre Christos est basado en acontecimientos que precedieron
a la crucifixin, la cual se deriva de estos ltimos. En todas partes, tanto en la India
como en Egipto, en Caldea como en Grecia, todas estas leyendas estn fundamentadas
sobre el mismo smbolo primitivo: el sacrificio voluntario de los logoi, los rayos del
Logos Uno, la directa y manifiesta emanacin del Unosiempreoculto, Infinito y
Desconocido, cuyos rayos se encarnaron en el gnero humano. Ellos consintieron en
caer en la materia y son, por tanto, llamados los Cados. Este es uno de los grandes
misterios que no se pueden tratar sino muy ligeramente en un artculo. Se encuentra
desarrollado con ms profundidad en otra obra ma: La Doctrina Secreta.
A pesar de haber dicho tanto, puede aadirse algo ms respecto a la etimologa de las
dos palabras en cuestin. Crist es en griego el adjetivo verbal del crw (untar o
ungir o salvar); en la teologa cristiana esta palabra ha venido a significar el Ungido, y
Kri (snscrito) la primera slaba del nombre Krishna significa verter, frotar, untar40,
entre muchas otras cosas. Esto puede fcilmente hacer de Krishna el Ungido. Los
filsofos cristianos se esfuerzan en limitar el significado del nombre Krishna a su
derivacin de Krish: negro; pero si la analoga y la comparacin de las races snscritas
con las griegas, que estn contenidas en los nombres de Chrstos, Christos y Chrishna,
se analizan ms cuidadosamente, se encontrar que tienen el mismo origen41.
En la obra de Bockh, Christian Inscriptions (que data de 1287), no hay un solo caso
anterior al siglo III en que el nombre de Cristo aparezca de un modo diferente a Chrst o
Chreist. (G. Massey, The Name and Nature Of the Crist, The Agnostic Annual).
Sin embargo, ninguno de estos nombres puede explicarse a pesar de lo que imaginan
algunos orientalistas simplemente con la ayuda de la Astronoma y el conocimiento de
los signos zodiacales en conjuncin con los smbolos flicos. Pues mientras que los
smbolos csmicos de los personajes o caracteres msticos que aparecen en los Purnas
o en la Biblia cumplen funciones astronmicas, sus prototipos espirituales gobiernan el
mundo de un modo invisible pero muy eficaz. Existen como abstracciones en el plano
superior, como ideas manifestadas en el astral, y llegan a ser poderes masculinos,
femeninos y andrginos en nuestro plano inferior. Escorpio como ChrstosMeshiach y
Leo como Christos Messiah se anticiparon en mucho a la Era Cristiana en las pruebas y
triunfos que se vivan en la Iniciacin a los Misterios; Escorpio era smbolo de ellos y
Leo representaba el triunfo glorificado del Sol de la Verdad. La filosofa mstica de esa
alegora es entendida perfectamente por el autor de The Source of Measures, quien dice
(en el esquema de los autores del Cristianismo dogmtico):
Uno (Chrstos), hacindose descender al abismo (de Escorpio o la encarnacin en la
matriz) para la salvacin del mundo. Este era el Sol, despojado de sus rayos dorados y
coronado de rayos ennegrecidos 42 (que simbolizan esta prdida) como las espinas. El otro
era el Messiah triunfante llevado hasta la cumbre del arco del cielo, personificado como el
Len de la tribu de Jud. En ambos casos tena la cruz, ya fuera en la humillacin (como
hijo de la cpula), o llevndola en su poder como ley de la creacin, siendo l Jehovah.
Pero como lo demuestra el mismo autor, Juan, Jess, e incluso Apolonio de Tyana, no
eran sino compendiadores de la historia del Sol bajo diferencias de aspecto o
condicin43. Dice:
La explicacin es bastante sencilla cuando se considera que los nombres Jess, w en
hebreo, y Apolonio o Apolo, son igualmente nombres del Sol en los cielos, y que
necesariamente la historia del uno, en cuanto a sus viajes por los signos con las
personificaciones de sus sufrimientos, triunfos y milagros, no poda ser sino la historia del
otro, pues era muy extendido y comn el mtodo de describir aquellos viajes por la
personificacin.
El hecho de que la iglesia Secular fuera fundada por Constantino, y que fuera parte de
su decreto declarar que el da sagrado del Sol deba ser el da reservado para adorar a
Jesucristo como el da del Sol, demuestra que en dicha Iglesia Secular se saba muy
bien que la alegora se fundaba en una base astronmica, como afirma el autor antes
mencionado. Sin embargo, la circunstancia de que los Purnas y la Biblia estn llenos de
alegoras astronmicas y solares no se contradice con el hecho de que todas las
escrituras de esta ndole, adems de las dos ya mencionadas, son libros crpticos para
los eruditos que tienen autoridad. Ni tampoco altera aquella otra verdad: que todos
estos sistemas no son la obra de un hombre mortal ni son invenciones suyas en cuanto a
su origen y fundamentos.
As, Christos, bajo cualquier nombre que se le considere, significa ms que Karest, una
momia, e incluso el ungido y el elegido de la teologa. Estos dos ltimos se aplican a
Chrstos, el hombre de las tristezas y tribulaciones, en sus condiciones fsica, mental y
psquica, y ambos se refieren a la condicin del Mashiach hebreo (Mesas), segn
queda etimologizado44 este trmino por Fuerst y el autor de The Source of Measures.
Christos es la corona de gloria del Chrstos padeciente de los Misterios, as como del
candidato para la Unin final, cualesquiera que sean su raza y credo. Para el verdadero
discpulo del Espritu de la Verdad, poco importa, por lo tanto, el que Jess como
hombre y Chrstos, viviera durante la Era llamada Cristiana o antes, o nunca haya
vivido. Los Adeptos que han vivido y muerto por la Humanidad, han existido en todos
los siglos, y muchos fueron los buenos y santos hombres de la Antigedad que llevaron
el sobrenombre o ttulo de Chrstos antes de que naciera Jess de Nazaret, o Jehoshua
(Jess) Ben Pandira 45. Por consiguiente, se puede muy bien concluir que Jess o
Jehoshua, lo mismo que Scrates, Focin, Teodoro y muchos otros, fue llamado
Chrstos, es decir el bueno y excelente, el manso y santo Iniciado, el que ense el
camino a la condicin de Christos, y que se convirti a s mismo en el Camino para el
corazn de sus entusiastas admiradores. Los cristianos, lo mismo que todos los
adoradores de Hroes, se han esforzado en oscurecer a todos los dems Chrstoi que
les han parecido rivales de su HombreDios. Pero si la voz de los Misterios ha
permanecido silenciosa por tantos siglos en Occidente, si Eleusis, Menfis, Ancio, Delfos
y Crsa han sido convertidos hace mucho tiempo en las tumbas de una Ciencia en otro
tiempo tan colosal en Occidente como lo es todava en el Oriente hay ahora sucesores
que estn siendo preparados por ellos. Estamos en el ao 1887, y el siglo XIX est a
punto de concluir. El siglo XX tiene extraos desarrollos para la humanidad y quiz sea
el ltimo de su nombre.
III
Ninguno puede ser considerado como cristiano, a menos que profese o se suponga
que profese la creencia en Jess por el bautismo, y en la salvacin por la sangre de
Cristo. Para ser considerado como buen cristiano, se tiene como conditio sine qua non
el mostrar fe en los dogmas expuestos por la iglesia y profesarlos; despus de esto, se
queda en plena libertad para llevar una vida pblica y privada, segn principios
diametralmente opuestos a los expresados en el Sermn de la Montaa.
El punto principal y lo que se le pide a uno, es que tenga, o pretenda tener una fe
ciega y veneracin en las enseanzas eclesisticas de su Iglesia especial. La fe es la llave
de la Cristiandad, dice Chaucer, y el castigo por su carencia est prescrito tan
claramente como lo permite el lenguaje en el Evangelio de San Marcos, (XVI, 16): El que
creyere y fuere bautizado, ser salvado; mas el que no creyere ser condenado.
Muy poco le inquieta a la Iglesia que hayan quedado infructuosas las muy cuidadas
indagaciones que se han hecho durante los ltimos siglos en los textos ms antiguos,
con el fin de encontrar dichas palabras; ni que la reciente revisin de la Biblia haya
producido entre los sabios indagadores, amantes de la verdad, empleados en esta tarea,
la conviccin unnime de que no era posible encontrar esta frase tan anticristiana,
excepto en los textos fraudulentos ms recientes.
Los buenos cristianos haban asimilado las palabras consoladoras, las cuales se haban
convertido en la quintaesencia de sus almas caritativas. El privar a estos receptculos
elegidos del Dios de Israel de la esperanza de la condenacin eterna para todos menos
ellos, equivala a quitarles la vida misma. Se asustaron los revisadores amantes de la
verdad y llenos del temor de Dios dejaron el pasaje falsificado (una interpolacin de
once versculos, desde el noveno hasta el vigsimo), y satisfacieron sus conciencias con
una nota de carcter muy equvoco, nota que adornara la obra y honrara las facultades
diplomticas de los ms astutos jesuitas. Esta nota, informa al creyente que:
Los dos manuscritos griegos ms antiguos y algunas otras autoridades omiten desde el
versculo noveno hasta el final. Algunas autoridades hacen un final diferente de este
Evangelio46.
y no explica ms.
Pero los dos manuscritos griegos ms antiguos omiten dichos versculos nolens volens,
(de buen grado, o de mal grado), como si estos no hubieran existido nunca y los
revisadores eruditos y amantes de la verdad, lo saben mucho mejor que nosotros; sin
embargo, la perniciosa falsedad se imprime en el centro mismo de la divinidad
protestante y se permite que contemple con mirada feroz a las futuras generaciones de
estudiantes de Teologa, y por tanto, a sus futuros feligreses. Ni son engaados, ni
pueden serlo, y sin embargo, pretenden creer en la autenticidad de las crueles
palabras dignas de un Satans teolgico. Y este MolochSatans es su propio Dios
de infinita misericordia y justicia en el Cielo, y el smbolo encarnado del amor y de la
caridad en la Tierra, todo a la vez!
Misteriosos en verdad son vuestros medios paradjicos, oh, Iglesias de Cristo!
No es mi intencin repetir aqu argumentos muy usados y exposiciones lgicas del
plan teolgico entero; pues todo esto se ha hecho ya repetidas veces, y muy
eficazmente por los ms hbiles infieles de Inglaterra y de Amrica. Pero puedo
repetir brevemente una profeca que es resultado evidente del presente estado de la
mente del hombre de la Cristiandad. La creencia en la Biblia literalmente, y en un
Cristo carnalizado, no durar un cuarto de siglo ms. Las Iglesias tendrn que
abandonar sus queridos dogmas, o el siglo XX ver la decadencia y la ruina de toda la
Cristiandad, y aun la desaparicin de la creencia en un Christos como puro Espritu. Se
ha llegado a censurar aun el nombre cristiano, y el Cristianismo teolgico tiene que
perecer para no volver a resucitar jams en su forma presente. Esto en si mismo, sera
la ms feliz de todas las soluciones, a no ser por lo peligroso de la reaccin natural que
con seguridad ha de seguir: el materialismo craso ser la consecuencia y el resultado de
siglos de fe ciega, a menos que los viejos ideales que se van perdiendo, sean
reemplazados por otros inatacables por ser universales, y edificados en la roca de las
verdades eternas, en lugar de la arena movediza de la fantasa humana. La pura
inmaterialidad tiene que reemplazar, al final, al terrible antropomorfismo de esos
ideales que hay en los conceptos de nuestros dogmatistas modernos. De otro modo,
por qu han de pretender alguna superioridad los dogmas cristianos, que son la copia
perfecta de los que pertenecen a otras religiones exotricas y paganas? Todas stas
fueron edificadas sobre los mismos smbolos astronmicos y fisiolgicos (o flicos). Se
puede buscar, astrolgicamente, el origen de todos los dogmas religiosos del mundo, y
encontrarlo en los signos del Zodaco y en el Sol. Y mientras la ciencia de la simbologa
comparativa, o cualquier teologa, no tenga ms que dos claves para esclarecer los
misterios de los dogmas religiosos, y estas claves, slo muy parcialmente dominadas,
cmo es posible trazar una lnea divisoria, o hallar alguna diferencia entre las
religiones, por ejemplo entre la de Chrishna y la de Christo; entre la salvacin por la
sangre del primitivo varn, primognito de una fe, y la salvacin por la sangre del
Hijo unignito de la otra, siendo sta mucho ms reciente?
Estudiad los Vedas; leed aun las obras superficiales, y a menudo desfiguradas de
nuestros grandes orientalistas, y meditad sobre lo que habis aprendido. Ved los
Brhamanes, los Hierofantes egipcios y los Magos caldeos, enseando varios miles de
aos antes de nuestra Era que los Dioses mismos haban sido tan slo mortales (en
previos nacimientos) hasta que ganaron su inmortalidad ofreciendo su sangre a su Dios
Supremo o jefe. El Libro de los Muertos ensea que el hombre mortal se hizo uno con
los Dioses a travs de una intercomunicacin por una vida comn y por una misma
sangre. Los mortales sacrificaban a los Dioses la sangre de sus primognitos. El prof.
Monier Williams, en su obra Hindism, traduciendo del Taittirya Brhmana, dice: Por
medio del sacrificio, los Dioses alcanzaron el Cielo. Y en el Tndya Brhmana: El
Seor de las criaturas se ofreci a s mismo en sacrificio a los Dioses
Y de nuevo en el Satapatha Brhmana: El que sabiendo esto sacrifica con el
Purushamedha o el sacrificio del varn primitivo, llega a ser todo.
Siempre que oigo discutir sobre los ritos vdicos y llamarlos asquerosos sacrificios
humanos y canibalismo, me siento inclinada a preguntar dnde est la discrepancia.
Hay una: mientras los cristianos estn obligados a aceptar literalmente el drama
alegrico (aunque altamente filosfico cuando se comprende) de la Crucifixin en el
Nuevo Testamento as como el de Abraham e Isaac en el Antiguo Testamento 47 el
Brhmanismo al menos sus escuelas filosficas ensea a sus seguidores que este
sacrificio (pagano) del varn primitivo, es un smbolo puramente alegrico y filosfico.
Ledos en el significado de su letra muerta, los cuatro Evangelios son simplemente
versiones ligeramente alteradas de lo que la Iglesia declara ser plagios satnicos (por
anticipacin) de las religiones paganas a los dogmas cristianos. El materialismo tiene
razn al encontrar en ellos el mismo culto sensual y los mismos mitos solares que en
cualquier otra parte. Plenamente justificado est el prof. Joly (Man Before Metals), si
analizamos y criticamos superficialmente lo que dice, al encontrar en la Svastika, la
cruz ansata y la cruz pura y sencilla, meros smbolos sexuales. Viendo que el padre
del Fuego Sagrado (en la india), llevaba el nombre de Twashtri, es decir, el Carpintero
Divino que hizo la Svastika y el Pramantha, cuya friccin produjo el divino nio Agni, (en
latn Ignis); que su madre se llamaba My, y que al nio se le llam Akta, (ungido o
Christos), despus que los sacerdotes hubieron derramado sobre su cabeza el soma
espirituoso, y sobre su cuerpo manteca purificada por el sacrificio, viendo todo esto,
tiene pleno derecho para observar que:
La gran semejanza que existe entre ciertas ceremonias del culto de Agni, y ciertos ritos de
la religin catlica, pueden explicarse por su origen comn. Agni en la condicin de Akta o
ungido, hace alusin a Cristo; My, Mara, su madre; Twashtri, San Jos, el carpintero de la
Biblia.
Ha explicado algo el profesor de la Facultad de Ciencias de Toulouse, al llamar la
atencin hacia lo que cualquiera puede ver? Desde luego que no. Pero si en su
ignorancia del sentido esotrico de la alegora no ha aadido nada al conocimiento
humano, por otra parte ha destruido en sus discpulos la fe en el origen divino del
Cristianismo y de su Iglesia, y ha ayudado a aumentar el nmero de materialistas.
Porque seguramente nadie, una vez se entregue a tales estudios comparativos, puede
considerar a la religin de Occidente de otro modo que una copia plida y dbil de
filosofas ms antiguas y ms nobles.
El origen de todas las religiones, incluso el JudeoCristianismo, se encuentra en unas
cuantas verdades primitivas, ninguna de las cuales puede explicarse aparte de las
dems, ya que cada una es el complemento de las otras en algn detalle, y todas son
ms o menos, rayos truncados del mismo Sol de la Verdad, y sus orgenes han de
buscarse en los registros arcaicos de la Religin de la Sabidura, sin cuya luz los ms
grandes sabios no pueden ver ms que los esqueletos de dichas verdades, disfrazadas
con la mscara de la fantasa, y basadas mayoritariamente en los signos personificados
del Zodaco.
As pues, un espeso velo de alegoras y ficciones, proverbios y parbolas, cubre los
textos esotricos originales, de los cuales fue compilado, tal como ahora se conoce el
Nuevo Testamento. De dnde pues, se derivan los Evangelios y la vida de Jess de
Nazaret? No se ha dicho repetidas veces que ningn mortal, ningn cerebro humano
haba podido inventar la vida del Reformador judo con el trgico drama en el Calvario?
Apoyados en la autoridad de la Escuela Oriental esotrica, decimos que todo esto vino
de los gnsticos, hasta el nombre de Christos, y las alegoras astronmicomsticas,
proceden de las escrituras de los antiguos Tanaim, con respecto a la relacin cabalstica
de Jess o Joshua con las personificaciones bblicas. Una de stas es el nombre mstico
esotrico de Jehovah no el actual Dios fantstico de los judos profanos, ignorantes de
sus propios misterios, Dios aceptado por los cristianos an ms ignorantes sino el
Jehovah compuesto de la Iniciacin pagana. Esto queda claramente probado por los
glifos o combinaciones msticas de varios signos que se han preservado hasta hoy en los
jeroglficos catlicoromanos.
Las memorias gnsticas contienen el eptome de las principales escenas representadas
durante los Misterios de la Iniciacin desde los tiempos ms remotos, aunque esto se
expresaba invariablemente bajo una forma semialegrica, siempre que se confiaba al
pergamino o al papel. Pero los antiguos Tanaim, los Iniciados, de los cuales los
talmudistas obtuvieron la sabidura de la Kabalah (tradicin oral) tenan en su poder
los secretos del lenguaje mistrico, y este es el lenguaje en el que fueron escritos los
Evangelios48.
nicamente el que ha dominado la cifra esotrica de la Antigedad el significado
secreto de los nmeros, que en otro tiempo fue propiedad comn de todas las
naciones, tiene la prueba completa de la ndole que se desarroll al mezclar las
alegoras y nombres del Antiguo Testamento, puramente egipciojudaico, y los de los
gnsticos grecopaganos, los ms refinados de todos los msticos de aquellos tiempos.
El obispo Newton mismo lo prueba muy inocentemente al mostrar que San Bernab,
compaero de San Pablo, en su Epstola (Ch. IX), descubre el nombre de Jess
crucificado en el nmero 318, es decir, que San Bernab lo encuentra en el mstico
smbolo griego IHT, siendo la tau el glifo de la cruz. Acerca de esto, un cabalista, autor
de un manuscrito no publicado sobre la Clave de la Formacin del Lenguaje Mistrico,
observa lo siguiente:
Pero esto no es ms que un juego sobre las letras hebreas Jod, Cheth y Shin, de las cuales
se deriva el monograma de Cristo IHS que se nos ha transmitido y que se lee as: wcy 3 8 1,
la suma de las letras, siendo 318 el nmero de Abraham y su Satans, y de Josu y su
Amalec tambin el nmero de Jacob y su antagonista (La autoridad de Godfrey Higgins
avala el nmero 608)... Es el nmero del nombre de Melquisedec; pues el valor de ste es
304, y Melquisedec era el sacerdote del Dios altsimo, sin principio ni fin de das.
La solucin y el secreto de Melquisedec se hallan en el hecho de que:
En los antiguos panteones, los dos planetas que haban existido desde la eternidad
(eternidad cnica) y eran eternos, fueron el Sol y la Luna, u Osiris e Isis; de aqu los trminos
sin principio ni fin de das; 304 multiplicado por dos, resulta 608. As tambin los nmeros
en la palabra Seth, que era un smbolo del ao. Hay muchas autoridades a favor de la
aplicacin del nmero 888 al nombre de Jesucristo, y como se ha dicho, esto es un
antagonismo al nmero 666 del Anticristo El valor principal en el nombre de Josu era el
nmero 365, indicacin del ao solar, mientras que Jehovah se complaca en ser la
indicacin del ao lunar; y Jesucristo era a la vez Josu y Jehovah en el panten cristiano
Esto no es ms que un ejemplo para probar que la aplicacin cristiana del nombre
compuesto JessCristo est basada en el misticismo oriental y en el gnstico. Tan
justo y natural era que los Cronistas, lo mismo que los Gnsticos Iniciados, obligados a
guardar el secreto, velaran u ocultaran el significado final de sus enseanzas ms
antiguas y sagradas. Bastante ms dudoso es el derecho de los Padres de la Iglesia, de
cubrir todo con un eptema de fantasa racionalista49. El escriba o historiador gnstico
no engaaba a nadie. Todo iniciado en la gnosis arcaica, sea del perodo precristiano o
del postcristiano, conoca muy bien el valor de cada palabra del lenguaje mistrico,
porque los gnsticos, inspiradores del Cristianismo primitivo, eran los ms
adelantados, los ms sabios y los ms acreedores al nombre cristiano, segn lo expresa
Gibbon. Ni ellos ni sus humildes seguidores corran el riesgo de aceptar la letra muerta
de sus propios textos. Pero otra cosa sucedi con las vctimas de los inventos de lo que
se llama ahora Cristianismo ortodoxo e histrico. Se ha hecho caer a sus sucesores en
los errores de los glatas insensatos reprendidos por San Pablo, los cuales, como l les
dice (Gl. III, 15), habiendo comenzado (a creer) en el espritu (de Christos), acabaron
por creer en la carne, esto es, en un Cristo corpreo, pues tal es la verdadera
significacin de la frase griega50 e1narxmenoi Pnemati, nn sarc e1pitelesqe.
Para todo el mundo, menos para los dogmticos y telogos, est suficientemente
claro que San Pablo era un gnstico, fundador de una nueva secta de gnosis que
reconoca, lo mismo que todas las otras sectas gnsticas, un Cristoespritu, aunque
iba en contra de sus antagonistas, las sectas rivales. Ni es menos evidente que las
enseanzas primitivas de Jess cuando quiera que haya vivido pudieron ser
descubiertas slo en las enseanzas gnsticas, contra cuyo descubrimiento, los
falsificadores que arrastraron al Espritu hasta la materia, degradando as a la noble
filosofa de la religin de la Sabidura Primitiva, tomaron desde el principio amplias
precauciones. Eusebio nos dice (Historia de la Iglesia) que slo las obras de Baslides
el filsofo entregado a la contemplacin de las cosas divinas, como le llama
Clemente, los 24 volmenes de su Comentario sobre el Evangelio fueron todos
quemados por orden de la iglesia.
Como todo este Comentario sobre el Evangelio fue escrito en un tiempo en que no
existan51 an los Evangelios como los tenemos ahora, es una buena prueba de que los
Evangelios, cuyas doctrinas fueron transmitidas a Baslides por el apstol San Matias y
Glaucias, el discpulo de Pedro (Clemente de Alejandra, Stromata) deben haber sido
muy diferentes del Nuevo Testamento actual. No se pueden juzgar estas doctrinas por
las relaciones distorsionadas que Tertuliano dej a la posteridad. Sin embargo, aun lo
poco que desvela este sectario fantico, demuestra que las principales doctrinas
gnsticas eran idnticas, bajo su propia terminologa y personificaciones peculiares, con
las de La Doctrina Secreta de Oriente; pues discutiendo acerca de Baslides, el piadoso,
divino filsofo teosfico, como lo consideraba Clemente de Alejandra, Tertuliano
exclama:
Despus de esto, Baslides el Hereje se explay52, afirm que hay un Dios Supremo,
llamado Abraxas, por el cual fue creada la Mente (Mahat), llamada por los griegos Nous. De
esto eman el Verbo; del Verbo, la Providencia; de la Providencia, la Virtud y la Sabidura; de
estas dos, las Virtudes, los Principados53, y los Poderes fueron hechos; y de estos,
producciones y emisiones infinitas de ngeles. Entre los ngeles inferiores, en verdad, y los
que hicieron este mundo, l pone como ltimo de todos al dios de los judos, al cual se
niega a admitir como a Dios mismo, afirmando que es tan slo uno de los ngeles54 (Ver
Isis sin Velo).
Otra prueba de la pretensin de que el Evangelio de San Mateo en los textos griegos
usuales no es el Evangelio original escrito en hebreo, la tenemos de una autoridad, que
es nada menos que San Jernimo (Hieronymus). La sospecha supuesta desde siempre de
una conciente y gradual euhemerizacin del principio Christos, se convierte en una
conviccin, una vez que uno se familiariza con cierta confesin contenida en el libro
segundo de los Comentarios a San Mateo por San Jernimo; pues encontramos en ella
las pruebas de una sustitucin deliberada del Evangelio entero, el que est ahora en el
canon, evidencia claramente que fue reescrito por este demasiado celoso Padre de la
Iglesia55. El dice que, hacia el fin del siglo IV, fue enviado por sus ilustrsimas, los
obispos Cromacio y Heliodoro, a Cesarea con la misin de comparar el texto griego (el
nico que jams tuvieron) con la versin hebrea original conservada por los nazarenos
en su biblioteca y traducir dicha versin. El la tradujo, pero bajo protesta; pues, como
dice el Evangelio, presentaba materia no para la edificacin, sino para la
destruccin56. La destruccin de qu? Del dogma de que Jess de Nazareth y el
Christos son uno, evidentemente, y por tanto, la destruccin de la religin
recientemente trazada57.
En esta misma carta, este santo (el cual aconsejaba a sus convertidos mataran a sus
padres, pisotearan los pechos que los haban alimentado, hollando los cuerpos de sus
madres, si sus padres y sus madres fuesen obstculos entre sus hijos y Cristo), admite
que San Mateo no quiso que su Evangelio fuese escrito abiertamente, y por tanto, que
el manuscrito era secreto. Pero mientras admite tambin que este Evangelio fue
escrito con caracteres hebraicos y por la mano de l mismo (San Mateo), sin embargo,
en otro lugar se contradice y asegura a la posteridad que como fue adulterado y
reescrito por un discpulo de Maniqueo llamado Seleuco la Iglesia rehus, con mucha
razn, a darle crdito. (San Jernimo, Comentarios a San Mateo).
No hay que extraarse de que el significado mismo de los trminos Chrstos y
Christos, y la relacin de ambos con Jess de Nazareth, nombre fabricado con las
palabras Joshua el Nazar, hayan llegado a ser letra muerta para todos, con excepcin
de los ocultistas no cristianos; pues incluso los cabalistas no tienen ahora datos
originales en qu apoyarse. El Zohar y la Kabalah han sido remodelados de tal manera
por los cristianos, que se hallan desfigurados; y a no ser por el Libro de los Nmeros
(caldeo) no quedaran sino relaciones falseadas. No protesten con demasiada
vehemencia nuestros hermanos, los llamados cabalistas cristianos de Inglaterra y
Francia, muchos de los cuales son filsofos, pues esto es historia (vase Munk). Es tan
pueril el sostener, segn lo hacen todava algunos orientalistas alemanes y crticos
modernos, que la Kabalah no existi jams antes del tiempo del judo espaol Moiss
de Len, acusado de haber falsificado este seudgrafo en el siglo XIII, como el
pretender que cualquiera de las obras cabalistas, ahora en nuestro poder, son tan
originales como lo eran cuando el rabino Simn ben Jochai comunic las tradiciones a
su hijo y a sus seguidores. Ni uno slo de estos libros se halla inmaculado; ninguno ha
escapado a la mutilacin por manos cristianas. Munk, uno de los cristianos ms sabios y
ms hbiles de su poca en esta materia, lo prueba protestando contra la presuncin de
que sea una fabricacin postcristiana, pues segn l dice:
Nos parece evidente que el autor hizo uso de documentos antiguos, y entre estos, de
ciertos Midrashim, o colecciones de tradiciones y exposiciones bblicas que ahora no
poseemos.
Despus de lo cual, citando a Tholuck, aade:
Haya Gan, que muri en 1038 es, por lo que sabemos, el primer autor que desarroll la
teora de los Sephirots, y les dio los nombres que volvemos a encontrar entre los cabalistas
(Tellenik, Moiss Ben Shem Tob di Len). Este doctor que tena ntima relacin con los
sabios cristianos sirios y caldeos pudo, con la ayuda de stos, adquirir un conocimiento de
las escrituras gnsticas.
Estas escrituras gnsticas y dogmas esotricos pasaron, en su parte esencial, a las
obras cabalsticas, con muchas otras interpolaciones modernas que ahora hallamos en el
Zohar, como lo prueba Munk. Hoy en da la Kabalah es cristiana, no juda.
As, debido a las varias generaciones de muy activos Padres de la Iglesia, siempre
ocupados en destruir viejos documentos y en preparar nuevos pasajes que interpolar en
aquellos que tuvieron la fortuna de no ser destruidos, no quedan ms que unos cuantos
fragmentos desfigurados de los gnsticos, descendencia legtima de la religin de la
Sabidura Arcaica. Pero una partcula del oro genuino brillar por siempre jams, y por
falseadas que estn las relaciones que dejaron Tertuliano y Epifanio de las doctrinas de
los Herejes, el ocultista puede todava encontrar en ellas, huellas de aquellas verdades
primitivas que en otro tiempo se comunicaban universalmente durante los Misterios de
la iniciacin.
Entre otras obras que contienen alegoras sumamente alusivas, tenemos todava los
llamados Evangelios Apcrifos; y el ltimo descubrimiento, la reliquia ms preciosa de la
literatura gnstica, es un fragmento llamado PistisSophia, Conocimiento Sabidura.
En mi prximo artculo sobre el Carcter Esotrico de los Evangelios 58, espero poder
demostrar que estn completamente errados los que traducen Pistis por Fe La palabra
fe como gracia o algo que se ha de creer por medio de una fe irracional o ciega, es
una palabra que data solo desde el Cristianismo. San Pablo no emple nunca este
trmino en semejante sentido en sus Epstolas, y San Pablo era, sin duda, un INICIADO.
Referencias
1Mt. XXIV, 3 y ss. las palabras en negrita son las que se hallan corregidas en el Nuevo Testamento,despus de la revisin que en 1881 se hizo de la versin de 1611, la cual est llena de errores voluntarios e involuntarios. Las palabras venida en lugar de presencia, y fin del mundo en lugar de consumacin de los tiempos han cambiado desde hace poco tiempo el significado real de este prrafo, aun para los cristianos ms sinceros, si exceptuamos a los adventistas.
2Para una mejor comprensin de este interesante y complejo artculo, recomendamos leer
previamente lo que dice H.P. Blavatsky en el Glosario Teosfico, sobre las palabras Chrstos y Jess.
3Quien no quiera estudiar y comprender en profundidad la gran diferencia entre las dos palabras griegas crhst y crist permanecer por siempre ciego al verdadero significado esotrico de los Evangelios, es decir, al espritu vivo que se oculta en la estril letra muerta de los textos, fruto desabrido de un Cristianismo que slo lo es de palabra.
4Porque sois el templo santuario en el Nuevo Testamento revisado del Dios vivo (II Cor. VI, 16).
5 Espritu o el Espritu Santo era femenino entre los judos, as como entre los pueblos ms antiguos; y lo era tambin entre los cristianos primitivos. La Sophia de los gnsticos y el tercer Sephira Binah (el Jehovah femenino de los cabalistas) son principios femeninos, el Divino Espritu o Ruach. Se lee en el Sepher Yezirah: Achath Ruach Elohim Chiim: Uno es Ella, el Espritu de los Elohim de la Vida.
6 Avatra es un trmino snscrito que significa literalmente descenso. As se denominan las
encarnaciones de la Divinidad, el descenso a nuestro mundo de un Dios o de algn Ser glorioso que ha progresado ms all de la necesidad de renacer en la Tierra con el cuerpo de un simple mortal. Ver Glosario Teosfico.
7 Sosiosh es el Salvador mazdesta que como Vishn, Maitreya, Buddha y otros aparecer para salvar a la Humanidad cuando venga el fin del mundo. Las profecas hacen referencia al fin del presente ciclo o era de la Humanidad. El exterminio definitivo de los malvados, el renovar la creacin y el restablecer la pureza. Ibdem.
8 Varios ciclos importantes terminan con el siglo XIX: por ejemplo los primeros 5000 aos del Kali Yuga, o el ciclo mesinico del hombre relacionado con Piscis (Ichthys o el hombrepez Dag) de los judos samaritanos y tambin cabalistas. Este es un ciclo histrico y no muy largo pero ciertamente muy esotrico, y dura unos 2155 aos solares; aunque para encontrar su verdadero significado se ha de computar por meses lunares. Anteriormente se desarroll entre los aos 2410 y 255 a.C., o cuando el equinoccio entr en el signo de Aries; luego lo hizo en el de Piscis; y cuando, pasados algunos aos (aproximadamente a partir de 1950) entre en el signo de Acuario, los psiclogos tendrn trabajo extra y dar comienzo un profundo cambio en la idiosincrasia psquica de nuestra humanidad.
9El primero de los autores cristianos primitivos, Justino Mrtir, en su primera Apologa llama a sus correligionarios Chrstianos crhstiano, y no Christianos.
10Clemente de Alejandra, en el siglo II, nos ofrece un serio argumento sobre esta paranomasia que todos los que crean en Chrstos es decir, un buen hombre eran y se llamaban Chrstianos, esto es, buenos hombres (Stromata y tambin Godfrey Higgins, Anacalypsis). Y Lactancio en De Divinarum Institutionum, dice que es slo por ignorancia que las gentes se llaman Christianos en vez de Chrstianos: Qui propter ignorantium errorem cum immutata litera Chrestum solent dicere.
11Slo en Inglaterra, en el ao 1883 se contaron ciento ochenta y seis sectas declaradas. Cuatro aos ms tarde, su nmero se haba elevado a doscientas treinta y nueve, experimentando un crecimiento constante.
12Para ser justos con San Pablo es preciso sealar que esta contradiccin se debe, sin duda, a alguna perversin ulterior de sus Epstolas. San Pablo era un gnstico, es decir, un Hijo de la Sabidura, y un Iniciado en los verdaderos Misterios de Christos, aunque levantara su voz (al menos as se ha hecho creer) contra algunas sectas gnsticas, que en su poca abundaban. Pero su Christos no era Jess de Nazaret ni hombre vivo alguno, como demostr tan hbilmente Gerald Massey en su conferencia Paul, the Opponent of Peter. San Pablo era un iniciado, un verdadero MaestroConstructor o Adepto, segn se ha descrito en Isis sin Velo, tomo IV.
13 ds on te e1c tou< cathgoreumnou h2mw<n o1nmato crhsttatoi u2prcomen, Justino Mrtir, Apologas.
14El extraordinario acopio de informacin cotejada por este experto egiptlogo prueba que ha llegado a comprender perfectamente el secreto de la composicin del Nuevo Testamento. Massey conoce la diferencia entre el Christos espiritual, divino y puramente metafsico, y el maniqu del Jess engendrado carnalmente. Sabe tambin que el canon cristiano especialmente los Evangelios, los Hechos y las Epstolas se compone de fragmentos de sabidura gnstica, cuyo fundamento es precristiano y descansa en los Misterios de la Iniciacin. El estilo de la presentacin teolgica y los pasajes interpolados como encontramos por ejemplo, en San Marcos, XVI, desde el versculo 9 hasta el final son los que hacen de los Evangelios una mina de falsedades perniciosas que degradan al Christos. Pero el ocultista, que distingue entre dos corrientes (la verdadera gnstica y la seudocristiana), sabe que los pasajes que estn libres de la perversin teolgica pertenecen a la Sabidura Arcaica; y lo sabe tambin Massey, aunque su opinin difiera de la nuestra.
15 Por lo que ha podido averiguar la autora tras muchos esfuerzos, la clave de este lenguaje fue encontrada por un gemetra cuando us muy extraamente, por cierto el descubrimiento en nmeros de la razn integral entre el dimetro y la circunferencia de un crculo. Esta razn es de 6.561 para el dimetro y de 20.612 para la circunferencia (Manuscritos Cabalistas). Ver La Doctrina Secreta.
16 Cory, Ancient Fragments. Lo mismo dicen Sanchoniaton y Hesiodo, los cuales atribuyen la vivificacin de la Humanidad a la sangre derramada por los Dioses. Pero la sangre y el alma son una misma esencia (nephesh), y la sangre de los Dioses significa aqu el alma que infunde la vida.
17 Jn. VI, 53.
18 La existencia de estas siete claves queda virtualmente admitida gracias a las profundas indagaciones de Massey en Egiptologa. Mientras que objeta a las enseanzas de A.P. Sinnet, en Budismo Esotrico las que por desgracia ha comprendido mal en casi todos los puntos dice en su conferencia The Seven Souls of Man (las Siete Almas del Hombre): Este sistema de pensamiento, este modo de representacin, este septenario de poderes, haba sido establecido en varios aspectos en Egipto hace por lo menos 7000 aos, segn se evidencia por ciertas alusiones a Atum (el Dios en quien la paternidad se personific como el
engendrador de un alma eterna), este septenario principio coincide con el de los filsofos de todos los tiempos encontrados en las inscripciones descubiertas en Sakkara; y digo establecido en varios aspectos porque la Gnosis de los Misterios era por lo menos sptuple en su naturaleza era primordial, biolgica, elementaria (humana), estelar, lunar, solar y espiritual y nada que no sea la comprensin de todo el sistema puede ayudarnos a distinguir las diferentes partes y determinar el porqu y el cmo, a medida que procuramos seguir los Siete Smbolos en todas las fases de su carcter.
19 En verdad, en verdad te digo: a menos que el hombre nazca de nuevo, no podr ver el reino de Dios (Jn. III, 3). Aqu se est hablando del nacimiento en lo superior, el nacimiento espiritual que se efecta en la ltima y suprema Iniciacin. Y ms adelante insiste: No te maravilles de lo que te digo: es necesario nacer otra vez (Jn. III, 7).
20 La palabra crewn aparece en Herodoto como aquello que declara un orculo; y Plutarco (Nicias) utiliza t crewn como predestinacin, necesidad. Ver Sfocles, Filoctetes.
21 Equivalentes a los trminos guru (maestro) y chela (discpulo) en el sentido de su mutua relacin.
22 En su obra The Earty Days of Christianity el cannigo Farrar observa: Algunos han supuesto un gracioso juego de palabras como entre Chrstos (dulce) y Christos (Cristo). Sin embargo, no hay nada que suponer, puesto que en verdad comenz con un juego de palabras. El trmino Christus no fue corrompido en Chrstus, como el ilustrado autor quiere hacer creer a sus lectores, sino que el nombre Chrstos fue convertido en Christus y aplicado a Jess. En una nota respecto a la palabra Chrstiano, que apareca en la Primera Epstola de San Pedro (IV, 16) y que fue cambiada por Christiano en los manuscritos revisados ulteriormente, Farrar observa: Tal vez deberamos leer la ignorante corrupcin pagana Chrstiano, y desde luego debemos leerla as, pues el elocuente escritor debera acordarse del mandamiento de su Maestro: dad al Csar lo que es del Csar. Y a pesar de su disgusto, Farrar est obligado a admitir que el nombre cristianoinventado por los antioquenses en poca tan remota como el ao 44 de la presente Era no lleg a emplearse comnmente hasta los das de las persecuciones de Nern. Tcito, segn Farrar, emplea la palabra cristianos con carcter apologtico. Pero en el Nuevo Testamento slo figura tres veces y siempre con sentido contrario (Hech. XI, 26; XXVI, 28; IV, 26). Claudio no era el nico que miraba alarmado y con sospechas a los cristianos calificados as por materializar un principio o atributo subjetivo, sino que tambin lo hacan
todas las naciones paganas. Tcito, hablando de aquellos que el pueblo llamaba cristianos, los describe como un grupo de hombres odiados por sus atrocidades. Y esto no es de admirar la historia se repite. Sin embargo, actualmente existen muchos nobles, sinceros y virtuosos hombres y mujeres que han nacido cristianos.
23 Justino Mrtir, Tertuliano, Lactancio, Clemente de Alejandra y otros, lo escriben de esta manera.
24Esta denominacin era aplicada, en realidad, a todo aquel que estaba constantemente aconsejado, avisado, guiado, ya fuera por un orculo o un profeta. Massey no tiene razn cuando dice que la forma gnstica del nombre Chrst o Chrstos se refiere al Buen Dios, y no a un tipo de hombre, porque verdaderamente se refiere a lo segundo, es decir, a un hombre bueno o santo. Pero tiene razn cuando aade que Chrstianus significa dulzura y luz. Los Chrstoi o buenas gentes existan mucho antes. Numerosas inscripciones griegas confirman que a un difunto hroe o santo es decir, el bueno se le llamaba Chrstos o el Cristo. Y de esta acepcin, Justino, el primer apologista, deriva el nombre cristiano. Esto lo identifica con los orgenes gnsticos y con el Buen Dios que se mostr, segn Marcin, es decir, el UnNefer o buen iniciador de la teologa egipcia (Agnostic Annual).
25 De nuevo cito a Gerald Massey, pues ha estudiado este tema profunda y concienzudamente: Mi afirmacin, o ms bien explicacin, es que el verdadero origen del nombre cristiano est en el CristoMomia de Egipto, el Karest, smbolo del Espritu en el hombre (el Cristo interior, segn se expresa San Pablo), el Divino Hijo encarnado, el Logos, la Palabra de la Verdad, el Makheru egipcio. Ello no se origin como un simple smbolo! La momia preservada era el cadver de todo aquel que fuera Karest o momificado, y deba ser cuidada por los vivos. Y por la repeticin constante, esto lleg a ser un smbolo de la resurreccin, no de los muertos, sino de entre los muertos. Ver pgina 31 y ss.
26 O Lydda. Nos referimos a la tradicin rabnica del Gemara babilnico, llamado Sepher Toldos Jeshu, donde se cuenta que Jess era hijo de un hombre llamado Pandira y haba vivido un siglo antes de la Era Cristiana, durante el reinado del rey judo Alejandro Janeo y Salom, quien rein entre los aos 106 al 79 a.C. Acusado por los judos de aprender artes mgicas en Egipto y de haber robado del Sancta Sanctorum, el Nombre Incomunicable, Jehoshua (Jess) fue condenado a muerte por el Sanhedrn en Ld. En la vspera de Pascua fue apedreado y luego crucificado en un rbol. La narrativa est adscrita a los autores talmudistas de Sota y Sanhedrn, Libro de Jechiel. Ver Isis sin Velo, tomo III, Eliphas Levi, La Ciencia de los
Espritus; y The Historical Jesus and Mythical Christ, conferencia de Gerald Massey.
27 Christianus quantum interpretatione de unctione deducitas. Sed ut cum perferam Chrestianus pronunciatus a vobis (nam nec nominis certa est notitia penes vos) de suavitate vel benignitate compositum est. El cannigo Farrar hace grandes esfuerzos para probar que semejante lapsus calami (error inintencionado), por parte de varios Padres, es el resultado del disgusto y temor. No cabe duda dice en su obra The Early Days of Christianity que el nombre cristiano era un apodo debido al ingenio de los antioquenses... Es evidente que los escritores sacros evitaban este nombre (Christianos) porque lo utilizaban sus enemigos (Tcito, Anales). Slo empez a extenderse su uso cuando las virtudes de los cristianos le dieron esplendor Desde luego, esta es un disculpa frvola y una defectuosa explicacin para que proceda de un pensador tan eminente como Farrar. Y en cuanto al esplendor que dieron al
nombre las virtudes cristianas, suponemos que el escritor no estara pensando en el obispo Cirilo de Alejandra, ni en Eusebio, ni en el emperador Constantino, de fama sanguinaria, ni tampoco en los papas Borgia y la Santa Inquisicin.
28 Citado por G. Higgins.
29 Ef. III, 17.
30Antiguamente se daba este nombre a ciertas mujeres a las que se atribua el conocimiento de lo pasado, lo presente, lo futuro, y el don de la prediccin. Hcese mencin de las de Delfos, Eritrea, Cumas, Libia y otras. Segn parece, las sibilas profetizaron el gran temblor de tierra que conmovi la isla de Rodas, puesto que Pausanias dijo con tal motivo que: era demasiado cierta la prediccin de la sibila. Sin duda, la ms conocida fue la de Eritrea. Segn Varrn, la sibila de Eritrea vendi a Tarquino el Soberbio unos libros en los que haba escrito los orculos, libros divinos que se denominaron sibilinos. Enciclopedia Universal Ilustrada. Editorial Espasa Calpe. Barcelona.
31 En tiempo de Homero (en La Iliada) se menciona la ciudad de Krisa (Krsa). Esta ciudad, antiguamente clebre por sus Misterios, era el centro principal de la Iniciacin, y el nombre Chrstos se empleaba como distintivo durante los Misterios. El Dr. Clarke supuso (en Travels) que las ruinas de esta ciudad se encontraban debajo del emplazamiento actual de Crestona, un pequeo pueblo, ms bien aldea, de la Focia, cerca de la baha de Crisa. Actualmente est comprobada la veracidad de esta suposicin.
32 La raz de Crht (Chrtos) y crhst (Chrstos) es la misma; crw, en un sentido significa consultar el orculo, y en otro es consagrado, apartado, perteneciente a algn templo u orculo o consagrado a los servicios del orculo. Por otra parte, la palabra cre (crw) significa obligacin, un deber, un lazo, uno que est bajo la obligacin de votos contrados.
33 El adjetivo crhst fue tambin utilizado delante de nombres propios como un cumplido, como vemos en Platn, Teeteto 2Ou4to o2 Swcrth o2 crhst:: aqu Scrates es el Chrstos; y tambin como un sobrenombre, como queda mostrado por Plutarco (ver Focin), quien se asombra cmo un hombre tan spero y torpe como Focin pudo ser denominado con el sobrenombre de Chrstos.
34En el mito de Jano (si su historia es verdaderamente un mito) puede encontrar el ocultista extraos caracteres bastante sugestivos. Algunos hacen de l la personificacin del Kosmos, otros de Coelus (el Cielo) ya que tiene dos rostros debido a sus dos aspectos: espritu y materia. Pero adems no es slo Janus Bifrons (bicfalo), sino tambin Quadrifrons el cuadrado perfecto, emblema de la Deidad Cabalstica, y sus templos fueron construidos con cuatro lados iguales y tenan en cada pared una puerta y tres ventanas. Los mitlogos han visto en ello un smbolo de las cuatro estaciones del ao, cada una de stas con tres meses, y esto forma los doce meses del ao. Sin embargo, durante los Misterios de la Iniciacin era emblema del Sol del da y del Sol de la noche, y por eso se le representaba a menudo con el nmero 300 en una mano, y en la otra el 65, o sea, el nmero de das del ao solar. Chanoch (Kanoch y Enoch en la Biblia), segn puede demostrarse por las autoridades cabalsticas, es el mismo personaje, ya se le considere hijo de Can, de Seth, Matusaln Como Chanoch segn Fuerst l es el Iniciador, el Instructor del crculo astronmico y del ao solar; como hijo de Matusaln de quien se dice que vivi 365 aos y que fue llevado vivo al Cielo como representante del Sol o Dios (ver Libro de Enoch).
Este patriarca tiene muchos rasgos en comn con Jano, que en sentido exotrico es Ion pero
cabalsticamente corresponde a Iao o Jehov, el Seor Dios de las Generaciones, el misterioso Yod o Uno (un nmero flico). Pues a Jano o Ion se le consideraba tambin como Consivius, uno de los conserenda, porque presida las generaciones; se le representaba dando hospitalidad a Saturno (Kronos, el tiempo) y era adems el iniciador del ao, o sea, un ciclo de tiempo dividido en 365.
35 Stauros mucho ms tarde, cuando empez a representarse como smbolo cristiano y con la letra griega T, la Tau, se convirti en la cruz, el instrumento de crucifixin. Su significacin primitiva era flica, un smbolo de los elementos masculino y femenino: la gran serpiente de la tentacin, el cuerpo que tena que ser muerto o subyugado por el dragn de la Sabidura, el Chnouphis solar de siete vocales o el espritu de Christos de los gnsticos; en definitiva, Apolo matando a Pitn.
36 Todava hoy en la India el candidato pierde su nombre y, al igual que en la Masonera, su edad (tambin los monjes y las monjas cristianos cambian de nombre al tomar las rdenes o el velo), y comienza la cuenta de sus aos desde el da en que se les acepta como chelas y entran en el Ciclo de las Iniciaciones. As, Sal era hijo de un ao cuando empez a reinar, aunque era adulto (Ver I Sam. XIII, 1, y los pergaminos hebreos acerca de su Iniciacin por Samuel).
37 Demstenes, en su libro Sobre la Corona, declara que los candidatos para la Iniciacin en los Misterios griegos eran ungidos con aceite. Actualmente en la india se les unge para la Iniciacin en los Misterios del Yoga, para lo cual se emplean varios ungentos.
38 Porque es cabalsticamente el nuevo Adam, el hombre celestial, y Adam estaba hecho de tierra roja.
39 Raza que habitaba la actual Nueva Zelanda. Su complicada religin y sus tradiciones msticas,
presentan asombrosos paralelismos con el pantesmo griego y tambin con la religin egipcia.
Enciclopedia Universal Ilustrada. Editorial EspasaCalpe. Barcelona.
40De aqu la memorizacin de la doctrina durante los Misterios. La pura mnada, el Dios, encarnaba y se converta en Chrstos u hombre en su prueba de la vida. Una serie de tales pruebas le conducan a la crucifixin de la carne, y finalmente a la condicin de Christos.
41Las ms competentes autoridades en la materia afirman que el Christos griego se deriva de la raz snscrita ghrish: frotamiento; as, ghrishamito: frotar, y ghrishtas: desollado, llagado. Adems, Krish, que significa en un sentido arar y hacer surcos, significa tambin causar dolor, torturar, atormentar, y es equivalente a ghrishtas (frotamiento). Como vemos, todos estos trminos se relacionan con las condiciones de Chrstos y Christos. Uno tiene que morir en Chrstos, es decir, matar su propia personalidad y sus pasiones, borrar toda idea de separacin de su propio Padre, el Espritu Divino en el hombre, volverse uno con la eterna y absoluta Vida y Luz (Sat) antes que pueda alcanzar el glorioso estado de Christos, el hombre regenerado, el hombre libre espiritualmente.
42Se invita a los orientalistas y telogos a releer y estudiar la alegora de Visvakarman, el Omnisciente, el Dios vdico, Arquitecto del mundo, que se sacrific a s mismo o al mundo despus de ofrendar todos los mundos, que son l mismo, en un Sarva Medha (sacrificio general). En la alegora purnica, su hija YogaSiddha (conciencia espiritual), la esposa de Srya, el Sol, se lamenta del resplandor demasiado potente de su esposo, y Visvakarman, en su carcter de Takshaka (leador y carpintero), coloca al Sol en su torno y le quita parte de su brillo. Despus de esto, Srya parece estar coronado con espinas oscuras en vez de rayos, y se convierte en Vikrttana (despojado de sus rayos). Todos estos nombres son trminos que usaban los candidatos al pasar por las pruebas de la Iniciacin. El HierofanteIniciador representaba a Visvakarman, el Padre y artfice general de los Dioses (los Adeptos en la Tierra), y el candidato tomaba el papel de Srya, el Sol, que tena que matar todas sus ardientes pasiones y llevar la corona de espinas mientras crucificaba su cuerpo, antes de poder resucitar y renacer en una nueva vida como el glorificado Luz del Mundo, Christos.
Parece ser que ningn orientalista ha percibido jams la sugestiva analoga, y mucho menos aplicarla.
43 Ralston Skinner en The Source of Measures cree que esto sirve para explicar por qu se ha evitado tan cuidadosamente la traduccin y la lectura popular de la Vida de Apolonio de Tyana, de Filostrato. Aquellos que han estudiado el texto original, se han visto forzados a reconocer que, o la Vida de Apolonio de Tyana fue tomada del Nuevo Testamento, o las narraciones de ste fueron sacadas de aqul, debido a la manifiesta semejanza del modo de construir la narracin.
44La palabra tyw schiach, es en hebreo a la vez sustantivo y verbo. Como verbo, significa bajar al abismo; como sustantivo, el lugar de las espinas, el abismo. El participio hifil de esta palabra es tywm o Meshiach, o el Mesas griego Cristo, y significa el que hace bajar al abismo (o infierno, segn el dogmatismo). En la filosofa Esotrica, este bajar al abismo tiene el ms misterioso de los significados. Se dice que el Espritu Christos, o ms bien el Logos (lase Logoi) baja al abismo cuando se encarna y nace como hombre. Despus de haber robado a los Elohim (o Dioses) su secreto, el procreativo fuego de la vida, los Angeles de Luz, son arrojados al abismo de la materia, llamado Infierno por los bondadosos telogos. Esto es as, segn la Cosmogona y la Antropologa; pero durante los Misterios, es el Chrstos,
el nefito (como hombre) etc., el que tiene que bajar a las criptas de la Iniciacin y de las pruebas; y finalmente, durante el Sueo de Siloam o el trance final, durante las horas del cual se descubren al nuevo Iniciado los ltimos Misterios. Hades, Sheol o Ptla son una misma cosa. Ahora se verifica en Oriente lo mismo que se verificaba en occidente, hace 2000 aos, durante los Misterios.
45 Varios clsicos atestiguan este hecho; Lucio dice: Fwcwn o2 crhst y Fwcwn o2 e1pclhn
(legmeno llamado) crhst. En Platn, Fedro, se lee: Quereis decir Teodoro el Chrstos. Tn crhst lgei qedwron Plutarco demuestra lo mismo: y Crh<sto Chrstos es el nombre propio de un orador y discpulo de Herodes Atico.
46Vase el Evangelio segn San Marcos en la edicin revisada, impresa para las Universidades de
Oxford,y Cambridge, 1881.
47Vase el artculo de T. G. Headley, The Soldier's Daughter, en el n. 6 de la rev. Lucifer, y observad la protesta enrgica de este verdadero cristiano contra la aceptacin literal en la Iglesia de Inglaterra, de los sacrificios de sangre, expiacin por la sangre, etc. La reaccin ya empieza, esto es otro indicio de cmo cambian los tiempos.
48As, mientras que los tres sinpticos (ver al final de la nota) despliegan una combinacin de las simbologas grecopaganas y judas, la Revelacin est escrita en el lenguaje misterioso de los Tanaim -reliquia de la sabidura caldea y egipcia y el Evangelio de San Juan es puramente gnstico. Los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas son entre s tan semejantes, que con frecuencia se los imprime en columnas paralelas, de tal modo que sea posible fijar sobre ellos una fcil mirada de conjunto (sinopsis). Por eso, estos tres evangelios se llaman sinpticos.
49 La pretensin del Cristianismo de poseer la autoridad divina, se basa en la ignorante creencia de que el Cristo mstico poda llegar a ser, y lleg a ser una persona, mientras que la Gnsis prueba que el Cristo corpreo no es ms que una presentacin contrahecha del hombre transcorpreo; por lo tanto, el retrato histrico es, y siempre ha de ser, un fatal sistema ya que falsifica y desacredita la Realidad Espiritual. (G. Massey, Gnostic and Historic Christianity).
50 Analizada esta frase, significa: Vosotros que al principio contemplbais al Cristo espritu, acabaris ahora por creer en un Cristo de carne? o de lo contrario, no significa nada. El verbo e1pitelomai no tiene la significacin de llegar a ser perfecto sino de acabar por llegar a serlo. La incesante lucha de San Pablo contra San Pedro y otros, y lo que l mismo dice de su visin de un Cristoespiritual y no de Jess de Nazaret en los Hechos, son otras tantas pruebas de esto.
51 Vase Supernatural Religion, captulo Baslides.
52En Isis sin Velo, se pregunta si la Iglesia de Roma no declar tambin herticas las opiniones del obispo frigio Montano. Es muy extraordinario ver cun fcilmente esta Iglesia fomenta los ultrajes de un hereje, Tertuliano, contra otro hereje, Baslides, cuando acontece que tales abusos le son tiles para sus propsitos.
53 No habla San Pablo mismo de Principados y Potestades en lugares celestes (Ef. III, 10; I, 21), y confiesa que hay muchos dioses y muchos seores (Kurioi)?, y ngeles, Potestades (Dunameis) y Principados? (Vase I, Cor. VIII, 5 y Rom. VIII, 38).
54 Tertuliano, De Praescriptione Haereticorum. Se debe indudablemente tan slo a un argumento notablemente casustico, con cierto carcter de prestidigitacin, el que Jehovah, el cual en la Kabalah es simplemente un Sephira, el tercero, el poder del lado izquierdo entre las Emanaciones (Binah), haya sido elevado a la dignidad del Dios, Uno absoluto. Aun en la Biblia, l no es ms que uno de los Elohim (vase Gn. III, V, 22), el Seor Dios, no haciendo diferencia entre s y los dems.
55 Esto es historia. Hasta qu grado se adulteraron los primitivos fragmentos gnsticos que ahora han llegado a formar el Nuevo Testamento, puede deducirse leyendo Supernatural Religion, cuya obra ha pasado por ms de veintitrs ediciones, si no me equivoco. Literalmente espantosa es la hueste de autoridades que presenta el autor. La lista de los crticos de la Biblia, ingleses y alemanes, parece interminable.
56 Los principales detalles se hallan en Isis sin Velo. En verdad, ha de ser enteramente ciega la fe en la infabilidad de la iglesia, de lo contrario no podra existir.
57 Vase San Jernimo, De Viris Illustribus, captulo III, Olshausen, Nachweis der Echtheit der
Smmtlichen Schriften des Neuen Testament. El texto griego del Evangelio segn San Mateo es el nico texto empleado y posedo por la Iglesia.
58 Indicamos que la continuacin a este artculo nunca fue completada por H.P. Blavatsky.
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